<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Literatura japonesa archivos - Tríada Primate</title>
	<atom:link href="https://triadaprimate.org/tag/literatura-japonesa/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://triadaprimate.org/tag/literatura-japonesa/</link>
	<description>La plataforma DEFINITIVA de Humanidades</description>
	<lastBuildDate>Fri, 03 Sep 2021 00:05:04 +0000</lastBuildDate>
	<language>es</language>
	<sy:updatePeriod>
	hourly	</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>
	1	</sy:updateFrequency>
	<generator>https://wordpress.org/?v=6.9.1</generator>

<image>
	<url>https://triadaprimate.org/wp-content/uploads/2021/01/cropped-cropped-cropped-cropped-snsjcopia-1-100x100.png</url>
	<title>Literatura japonesa archivos - Tríada Primate</title>
	<link>https://triadaprimate.org/tag/literatura-japonesa/</link>
	<width>32</width>
	<height>32</height>
</image> 
	<item>
		<title>Lo Ero Gro Sinsen en «La Oruga» &#124; Primeras tentativas #07</title>
		<link>https://triadaprimate.org/lo-ero-gro-sinsen-en-la-oruga-primeras-tentativas-07/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[josenatsuhara]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 03 Sep 2021 00:04:58 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Columna]]></category>
		<category><![CDATA[Primeras Tentativas]]></category>
		<category><![CDATA[Edogawa Rampo]]></category>
		<category><![CDATA[Literatura erótica]]></category>
		<category><![CDATA[Literatura japonesa]]></category>
		<category><![CDATA[Maj Navaka]]></category>
		<category><![CDATA[Reseña literaria]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://triadaprimate.org/?p=3099</guid>

					<description><![CDATA[<p>Primeras tentativas #07, una columna de Maj Navaka El título de este pequeño ensayo no...</p>
<p>La entrada <a href="https://triadaprimate.org/lo-ero-gro-sinsen-en-la-oruga-primeras-tentativas-07/">Lo Ero Gro Sinsen en «La Oruga» | Primeras tentativas #07</a> se publicó primero en <a href="https://triadaprimate.org">Tríada Primate</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<div id="fb-root"></div>

<p class="has-medium-font-size"><strong>Primeras tentativas #07, una columna de Maj Navaka</strong></p>



<hr class="wp-block-separator is-style-wide"/>



<p>El título de este pequeño ensayo no es más que una traslación del término “Ero guru nansensu” al español, una reducción de las palabras Erótico Grotesco y Sin Sentido, que este tomó también de las palabras extranjeras (Erotic, grotesque, nonsense), adantando cada uno de estos términos de una manera singular, especialmente lo erótico, que se ramificará en docenas de subgéneros que dominarán el mundo cultural japonés de principios del siglo XX.</p>



<p>Tanto lo erótico como lo grotesco son elementos o conceptos que varían significativamente dependiendo del contexto donde se dan. Lo erótico en Japón estará relacionado a lo carnal, pasional, a lo perverso y abiertamente sexual, así como a sus desviaciones. En una revista cinematográfica de la época lo&nbsp; reducen como <em>un hombre se alborota cuando mira a una mujer, la mujer se alborota cuando mira a un hombre.</em></p>



<p>A pesar de que en Japón ya había una corriente erótica bastante marcada desde el periodo Edo, no fue hasta el Meiji (1868-1912) que tuvo una verdadera exploración de las fantasías sexuales y perversas, impulsados por las políticas liberales e individualistas provenientes de occidente, donde adoptaron el término Ero e interpretándolo a su manera, crearon toda una serie de géneros eróticos.</p>



<p>Por otro lado, lo grotesco tendrá una definición más ambigua, pues en cada sociedad se da de una manera diferente dependiendo sobre todo de las situaciones políticas, económicas y espirituales de la época. Lo grotesco es una deformidad de la realidad, que suele nacer de la alienación en la que se puede encontrar una sociedad o individuo. Crea entonces lo grotesco una manera singular de percibir el mundo, en la que muchas veces intenta&nbsp; satirizar el sin sentido en el que se encuentra sumergido o mostrar de forma exagerada los rasgos oscuros de nosotros mismos (tanto espirituales como físicos), ya sea a manera de crítica o exorcización. En general podemos reducir los motivos de lo grotesco en una mirada monstruosa de la vida, junto a animalizaciones y fusiones de cuerpos, reducción o exageración de los sujetos y fuerzas desconocidas de sus interiores que desembocan en lo macabro.</p>



<p>Poe podría considerarse como uno de los principales referentes en cuanto al tema, y por tanto no es de extrañar que haya sido como una figura divina para Edogawa Rampo, quien además adoptó ese seudónimo a partir de un juego con las palabras Edgar Allan Poe. Ambos vivieron en contextos de transformaciones importantes, y ambos contemplaron las paradojas, ambigüedades y contradicciones de su tiempo, así como fueron capaces de ver en las profundidades de lo humano.</p>



<p>Sin embargo, una de sus principales diferencias consistirá en el aspecto erótico, que en Edogawa Rampo estará más relacionada al concepto expuesto más arriba, mientras que en Poe podemos percibir una mirada más romántica de este.</p>



<p>También podremos encontrar el sin sentido en la obra de Edogawa Rampo, en todas sus diferentes formas; específicamente, en el cuento de <em>La Oruga,</em> lo encontraremos en la forma de lo absurdo de cualidad, que afecta a la esencia del sujeto, negando el principio de identidad.</p>



<p>Esta obra nace en 1929, paralela a un Japón imperialista que se encontraba conquistando nuevas tierras con afán de codearse con las potencias mundiales. En este Japón tocado por la cultura occidental, lo cual provocó un ultranacionalismo reaccionario, no es de sorprender que naciera una obra como la de Rampo, y tampoco que fuera censurada como obscena y negadora de los valores políticos del país, como el honor.</p>



<p>He escogido analizar este cuento por el hecho de que, en él podemos encontrar claramente la manifestación de estos tres conceptos. El aspecto erótico lo encontramos claramente en el deseo desenfrenado y salvaje que tiene la esposa con su marido, a quien usa como un objeto sexual para satisfacer sus necesidades carnales como le plazca, pues, este es un inválido desprovisto de piernas y brazos, que además no tiene habla ni escucha.</p>



<p>Es aquí donde se mezcla lo erótico con lo grotesco, haciéndonos recordar esas estampas que en el periodo Edo llamaban shunga, “imagen de primavera”, donde se retraban escenas eróticas de todo tipo, como el famoso shunga llamado <em>El sueño de la esposa del pescador</em>:</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-style-default is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow"><p><em>Flotó ante sí la imagen de una masa de carne similar a una peonza viviente, que giraba y se revolcaba. Y el desmañado cuerpo de una mujer gorda y grasienta de treinta años. Luego, ambas figuras se entrelazaron en unos abrazos que parecían sacados de una estampa de infierno</em></p><cite> <em>Edogawa Rampo, p. 153</em></cite></blockquote>



<p>El hombre inválido es pintado en el cuento como un ser repulsivo que pocos logran tolerar con la vista, y percibido prácticamente como un objeto por su esposa, quien lo califica como <em>una rara peonza de carne</em>. También es descrito por el mismo narrador, como <em>un gusano amarillento y gordo</em>.</p>



<p>La sensación de lo absurdo o sin sentido en el cuento, se agrava cuando ambos personajes son descritos como <em>animales enjaulados que solo les queda servirse de los placeres carnales, alejados del mundo.</em> Hay entonces, aparte de un absurdo de cualidad presente en la negación de la identidad del hombre, un absurdo de la relación de estos dos <em>seres </em>con la sociedad, de la cual parecen haber sido aislados:</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-style-default is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow"><p><em>Como si hubieran sido separados del mundo, el miserable inválido y su fiel esposa subsistían aislados en esta perdida casa de provincias. Allí, el segundo piso formado por la habitación de seis tatamis constituía su único mundo. Y además, uno de los dos era un inválido similar a un muñeco de barro, que no podía oír ni hablar, ni llevar acabo tarea alguna por sí mismo</em></p><cite> <em>Edogawa Rampo, p. 157</em> </cite></blockquote>



<p>Dentro de todo esto, lo macabro se manifiesta en el sentimiento perverso que la mujer tiene con su marido, a quien tortura para obtener placer y excitación. Ella misma se pregunta si acaso se está volviendo loca, pues desconoce de dónde nacen esos impulsos que describe como demoniacos en ella. El punto más álgido de este sentimiento ocurrirá cuando le arranque los ojos a su marido, produciendo en el lector una horrenda sensación, que quizás a muchos les hizo recordar la escena del gato negro de Poe.</p>



<p>El cuento termina con el suicidio del teniente Sunaga, la oruga, dándole un horrendo final a un hombre considerado un héroe honorable en su país, pero que todos olvidaron en no mucho tiempo.</p>



<p>No podría afirmar si realmente Rampo intentó hacer una crítica o no, pero sí que no era ajeno a las paradojas de su tiempo cuando pensó en la historia de este militar superviviente, de <em>este milagro</em>, como dicen los doctores del cuento, en el momento de anunciarle a la mujer de la suerte de su esposo.</p>



<p>Podemos pensar lo Ero-gro-sinsen como una suerte de lente para contemplar nuestra realidad, o como una herramienta para retratarla, permitiéndonos reparar en los aspectos absurdos de la sociedad en que vivimos, las manifestaciones de lo perverso que escondemos o enmascaramos. ¿Para qué? Yo diría para soportar el asecho de lo monstruoso, para exorcizarse de los impulsos macabros y limpiarse del dolor insoportable del no poder alcanzar con nuestras manos precarias la armonía, ese ideal cuasiromántico que muere con la presencia del caos de nuestro tiempo.</p>



<div style="height:30px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-text-align-right"><strong><em>Maj Navaka, <br>Agosto 2021.</em></strong></p>



<div style="height:54px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<hr class="wp-block-separator is-style-wide"/>



<p><strong><em>Referencias Bibliográficas:</em></strong></p>



<ul class="wp-block-list"><li>Amaury A. García Rodríguez (2008). “Lo erótico” y la imagen de la mujer en el Japón moderno. <em>Revista Actual, </em>No67-68, pp.13-26.</li><li>Ballesteros Gonzáles Antonio (2020). La influencia de Edgar Allan Poe en Japón: Edogawa Rampo. <em>Literatura, Crítica, Libertad Estudios en Homenaje a Juan Bravo Castillo, </em>pp. 365-375.</li><li>Pérez Tellez José Enrique (2016). Las formas del absurdo y el sin sentido en la literatura. <em>UNED Revista Signa</em>, No25, pp. 865-877.</li><li>Polák Pert (2011). El arte grotesco a través de los siglos. <em>El esperpento valleinclaniano en el contexto del arte grotesco europeo, </em>p39-64.</li><li>Rubio Pérez Daniel (2006). Desarrollo y pérdida: diferencias culturales y sociales del jaón de preguerra hasta la actualidad.<em> Colección española de investigación de Asia Pacífico</em>, No1, pp. 247-265.</li><li>Thomas Hare (2011). La condición del sujeto en el arte erótico de Japón. <em>Formas de Eros Ensayos Sobre Arte y Erotismo, </em>pp. 40-58.</li></ul>
<p>La entrada <a href="https://triadaprimate.org/lo-ero-gro-sinsen-en-la-oruga-primeras-tentativas-07/">Lo Ero Gro Sinsen en «La Oruga» | Primeras tentativas #07</a> se publicó primero en <a href="https://triadaprimate.org">Tríada Primate</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Antónimos &#124; Deconstruyendo la otredad #22</title>
		<link>https://triadaprimate.org/antonimos-deconstruyendo-la-otredad-22/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[josenatsuhara]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 02 Sep 2021 23:56:11 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Columna]]></category>
		<category><![CDATA[Deconstruyendo la otredad]]></category>
		<category><![CDATA[Beli Delgado]]></category>
		<category><![CDATA[Literatura japonesa]]></category>
		<category><![CDATA[Osamu Dazai]]></category>
		<category><![CDATA[Reseña literaria]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://triadaprimate.org/?p=3097</guid>

					<description><![CDATA[<p>Deconstruyendo la otredad #22, una columna de Beli Delgado La semana pasada terminó el Club...</p>
<p>La entrada <a href="https://triadaprimate.org/antonimos-deconstruyendo-la-otredad-22/">Antónimos | Deconstruyendo la otredad #22</a> se publicó primero en <a href="https://triadaprimate.org">Tríada Primate</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<div id="fb-root"></div>

<p class="has-medium-font-size"><strong>Deconstruyendo la otredad #22, una columna de Beli Delgado</strong></p>



<p>La semana pasada terminó el Club de Literatura Japonesa por la Asociación de Japonistas Chile. El entusiasmo y buena fe de Jacinta Tejeiro son aspectos remarcables y dignos de aprecio. Jacinta generó una convivencia respetuosa y ansiosa por conocer y compartir más de lo que estaba previsto. Después de esta especie de agradecimientos, me queda hablar de uno de los textos que leímos y del cual, cabe mencionar, la adaptación de <em>Aoi Bungaku</em> en animación es inigualable. Hablo pues de <em>Indigno de ser humano</em> de Osamu Dazai.&nbsp;</p>



<p>En este pequeña novela escrita en primera persona, se narran las dudas, pensamientos, ansiedades y episodios tempestuosos de Yozo, un joven que pertenece a una familia acomodada y que al paso del tiempo, logra darle giro a su infancia “estable”. Todo es un juego dual entre lo que parece la normalidad del desenvolvimiento de Yozo y lo que guarda: una cruel y sombría idea de sí mismo en medio de un camino en declive tortuoso.</p>



<p>La obra es tosca y maravillosa como un trago de whisky seco —o más bien debería hacer referencia al sake —, actúa como símil de una embestida muy particular, toca las fibras de la “humanidad defectuosa” vista desde polos radicales.</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-style-default is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow"><p>¿Qué implica ser humano?<br>¿Qué significa nuestra pertenencia a la sociedad?<br>¿La necesidad de encajar nos destruye siempre en algún grado?</p></blockquote>



<p>Yozo nos provoca repensar nuestra existencia y naturalidad en el mundo. Sin preámbulo, me atrevo a saltar a un apartado en donde el protagonista y su amigo Horiki conversan acerca de los antónimos (Dazai, 133.134.136.137):</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-style-default is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow"><p>El antónimo de negro es blanco, pero el de blanco es rojo; y el de rojo, negro.<br>—¿Cuál es el antónimo de flor?<br>—Mmm… Como había un restaurante llamado Hanatsuki, será luna, ¿no?<br>—No, esto no es un antónimo; más bien se trata de un sinónimo. ¿No ocurre lo mismo con estrella y violeta? Son sinónimos, no antónimos. […]<br>—Entonces, ¿cuál es el antónimo de mujer?<br>—Entrañas. […]<br>—Delito. ¿Cuál es el antónimo? Esta es difícil, ¿eh?—pregunté, aparentando calma.<br>—La ley —repuso tan tranquilo. […]<br>—No es cierto. […]<br>—No creo… El antónimo de delito es bondad. Digamos que un ciudadano bondadoso como yo.<br>—¡Déjate de bromas! Pero bondad es el antónimo de maldad, no el de delito.<br>—¿Son diferentes maldad y delito?<br>—Creo que sí. La bondad y la maldad son conceptos inventados por el ser humano, palabras de una moralidad que se fabricó a su gusto.</p></blockquote>



<p>Obviamente, después de ello encontramos una referencia a <em>Crimen y Castigo</em> de Dostoyevsky. De manera simple, los antónimos se conocen como los opuestos o&nbsp; inversos de una palabra en específico, sin embargo cuando creemos saber qué significa, cómo está compuesta o qué tipo de rasgos semánticos conforman una palabra, nos damos cuenta de que los antónimos y sinónimos a nivel léxico y morfológico son casi inexistentes.</p>



<p>De esta forma, más que aspectos semánticos y pragmáticos, es necesaria otra especie de concepción para crear los vínculos, relaciones u oposiciones entre palabras. La propuesta en la narración resulta más bien de carácter poético y, sorprendentemente se muestra efectivo en la formación de opuestos en significados y sentidos.&nbsp;&nbsp;</p>



<p>Desde mi perspectiva, en la conversación entre Yozo y Horiki hallamos mucha iluminación, no sólo al nivel de las palabras, sino de la vida misma, ¿cómo construimos los opuestos? ¿Cómo desarrollamos la periferia y la otredad? Es un asunto que trasciende la ideología, la filosofía, la lengua, que atraviesa y desgarra las percepciones y organización de nuestras culturas y senos ideológicos.</p>



<p>Como trampa del universo cibernético, después de terminar la lectura de <em>Indigno de ser humano</em>, se me atravesó la adaptación de Akira Kurosawa de la obra de Dostoyevsky titulada<em> El idiota</em>, que leí hace aproximadamente un año. Me parece que el antónimo de<em> El idiota</em> lo encontramos en <em>Indigno de ser humano</em>, sé que es una declaración arriesgada y guiada por la emoción más que por mi yo académico, sin embargo, creo que al hablar de los antónimos de forma tan animada y circunstancial, también el modo de mi comentario es aceptable.</p>



<p>Si estas dos obras funcionan como antónimos, nos damos cuenta de la esencia misma de oponerlas. Los sentidos que les damos trascienden a nociones complejas y super estructuradas. Responden a demasiadas cuestiones que, no obstante, a veces pasan desapercibidas, sin embargo cada rasgo de la composición genera un fenómeno que se manifiesta evidente en cierto punto. Es así como poner sobre la mesa a las otredades, nos invita a desmenuzar con precaución cada punto de la constelación que la conforma. Al abarcar un tema, debemos dejar de obviar los rasgos, porque como dicen popularmente “el demonio se esconde en los detalles”. </p>



<div style="height:100px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<hr class="wp-block-separator is-style-wide"/>



<ul class="wp-block-list"><li>Osamu Dazai. <em>Indigno de ser humano.</em> Municipalidad de Lima: Perú, 2020. En línea. </li><li>Dostoyevsky Fiodor. <em>El idiota</em>. Cátedra: España, 2016. Impreso. </li></ul>
<p>La entrada <a href="https://triadaprimate.org/antonimos-deconstruyendo-la-otredad-22/">Antónimos | Deconstruyendo la otredad #22</a> se publicó primero en <a href="https://triadaprimate.org">Tríada Primate</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
	</channel>
</rss>
