<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Otredad archivos - Tríada Primate</title>
	<atom:link href="https://triadaprimate.org/tag/otredad/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://triadaprimate.org/tag/otredad/</link>
	<description>La plataforma DEFINITIVA de Humanidades</description>
	<lastBuildDate>Thu, 17 Mar 2022 22:00:11 +0000</lastBuildDate>
	<language>es</language>
	<sy:updatePeriod>
	hourly	</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>
	1	</sy:updateFrequency>
	<generator>https://wordpress.org/?v=6.9.1</generator>

<image>
	<url>https://triadaprimate.org/wp-content/uploads/2021/01/cropped-cropped-cropped-cropped-snsjcopia-1-100x100.png</url>
	<title>Otredad archivos - Tríada Primate</title>
	<link>https://triadaprimate.org/tag/otredad/</link>
	<width>32</width>
	<height>32</height>
</image> 
	<item>
		<title>Moverte para convertirte en otredad &#124; Deconstruyendo la otredad #27</title>
		<link>https://triadaprimate.org/moverte-para-convertirte-en-otredad-deconstruyendo-la-otredad-27/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[josenatsuhara]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 17 Mar 2022 22:00:09 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Columna]]></category>
		<category><![CDATA[Deconstruyendo la otredad]]></category>
		<category><![CDATA[Beli Delgado]]></category>
		<category><![CDATA[Historia de mi familia]]></category>
		<category><![CDATA[Lee Isaac Chung]]></category>
		<category><![CDATA[Min Jin Lee]]></category>
		<category><![CDATA[Novela surcoreana]]></category>
		<category><![CDATA[Otredad]]></category>
		<category><![CDATA[Reseña literaria]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://triadaprimate.org/?p=5309</guid>

					<description><![CDATA[<p>Deconstruyendo la otredad #27, una columna de Beli Delgado Pachinko es una novela escrita por...</p>
<p>La entrada <a href="https://triadaprimate.org/moverte-para-convertirte-en-otredad-deconstruyendo-la-otredad-27/">Moverte para convertirte en otredad | Deconstruyendo la otredad #27</a> se publicó primero en <a href="https://triadaprimate.org">Tríada Primate</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<div id="fb-root"></div>

<p class="has-medium-font-size"><strong>Deconstruyendo la otredad #27, una columna de Beli Delgado</strong></p>



<hr class="wp-block-separator is-style-wide"/>



<p><em>Pachinko</em> es una novela escrita por Min Jin Lee, traducida al español por la editorial Quaterni España (2018, Edición digital, 697 pp.). En ella se narra la historia de una familia coreana durante cuatro generaciones en el contexto inestable de —antes y durante— la segunda guerra mundial, posteriormente el desmembramiento de Corea y el forjamiento eventual del estatus de Japón, Estados Unidos y China.&nbsp;</p>



<p>En esta novela se cuenta la historia de Sunja, a quien después de quedar embarazada de un hombre imposible, le queda un sólo camino a lado del benevolente Isak, con quien se casa. Sin embargo, Isak va en búsqueda de un ambiente distinto y de mayor calidez climática debido a su condición de salud frágil. Por ello, se ven en la necesidad de abandonar Corea, y se mudan a Japón en donde se enfrentan a varias situaciones trágicas.</p>



<p>El ser humano en sociedad es político, y en temporadas tan críticas todo apunta a la noción de nación, legalidad y capitalismo, en este panorama se forja la narración de <em>Pachinko</em>. La familia de Sunja es inmigrante, sus hijos terminan siéndolo también, se sitúan en un Japón inestable, a veces temeroso y a la defensiva, algunas veces un poco más amable. No obstante, sufren todo aquello que un migrante sigue padeciendo hoy día: lastima, desprecio, injusticias de varios tipos y niveles.</p>



<p>Al final, de los dos hijos de Sunja: Mozasu y Noa, sólo Mozasu vivirá y verá el sufrimiento de su hijo al enfrentar acusaciones falsas, que indiscutiblemente se deben a su condición de ascendencia coreana y al prejuicio que se tiene del oficio de Mozasu. Por otro lado, Noa mentirá con respecto a su nacionalidad y origen familiar, cuando no pueda seguir con ello, pensará que lo único que le queda es desvanecerse.</p>



<p>Lo trágico permea cada etapa de las generaciones, pero también se remarca el amor, esfuerzo y esperanza de los personajes, quienes naturalmente logran que nos unamos a su dolor.</p>



<p>La migración es un tema recurrente, existen muchos aspectos a comentar con respecto al movimiento, las causas y los efectos que tienen para las personas y para las naciones. Así como en Pachinko, en <em>Minari: Historia de mi familia </em>(2020) película dirigida por Lee Isaac Chung,  seguimos la historia de unos inmigrantes coreanos, contamos con la aparición de tres generaciones. El filme enmarca a un matrimonio coreano —con dos hijos— que se muda a Arkansas, Estados Unidos. El marido quiere tener un huerto propio, la prisa lo hace tomar grandes riesgos, lo que a su vez lo lleva a tener mayor frustración con su oficio —sexador de pollos—. Poco a poco, el sueño comienza a desgastarse. La desesperación se eleva y todo se complica cada vez más.  </p>



<p>Los hijos del matrimonio sufren el choque cultural, la pérdida y confusión de la noción de su identidad, además de la discriminación por eso mismo. Esto se ve más nítido cuando la abuela se muda con ellos para intentar ayudarles en el hogar. No obstante, este auxilio en algún punto se convierte en un peso.</p>



<p>La abuela es acusada de apestar a <em>kimchi,</em> también de no ser el ideal americano de “abuela”, debido a esto sufre discriminación en el hogar de su hija por parte de sus nietos que han crecido ya en Estados Unidos. Y ellos a su vez sufren discriminación por “no ser estadounidenses”.</p>



<p>En <em>Pachinko</em> los personajes son extranjeros en Japón y en <em>Minari </em>lo son en Estados Unidos. En ambas historias sufren carencias económicas pero padecen todo tipo de agresiones por su condición de inmigrantes. Además, se encuentran en la constante y tortuosa lucha de buscar un futuro un poco más digno y estable, atravesado por demasiados obstáculos injustificados, radicales y crueles.&nbsp;</p>



<p>Los personajes de ambas historias se convierten en otredades “voluntariamente”, debido a que buscan un lugar mejor por razones variadas —sin embargo, siempre está el cuestionamiento de si ellos buscan una vida mejor o si las circunstancias los obligan a moverse aunque vayan a lugares que no les brindan buen recibimiento y ellos lo sepan de antemano—. La urgencia del movimiento en calidad de inmigrante, dista mucho de la condición de viajero/turista. Y es muy trágico como aquellos que se ven forzados a moverse deben soportar lo que un turista no. Todo, debido a los soportes económicos de los que difieren.</p>



<p>Moverse para convertirse en otredad en calidad de inmigrante es de los desplazamientos más tristes, al menos al principio. Debido a que aunque las generaciones fluyan, la discriminación persevera, lo que lleva a mantener estructuras nacionalistas distintivas radicales que destacan a los extranjeros de mala manera, esto lleva a mantener la vulnerabilidad del inmigrante que se forja como una otredad extranjera.</p>
<p>La entrada <a href="https://triadaprimate.org/moverte-para-convertirte-en-otredad-deconstruyendo-la-otredad-27/">Moverte para convertirte en otredad | Deconstruyendo la otredad #27</a> se publicó primero en <a href="https://triadaprimate.org">Tríada Primate</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Madres &#124; Deconstruyendo la otredad #16</title>
		<link>https://triadaprimate.org/madres-deconstruyendo-la-otredad-16/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[josenatsuhara]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 12 May 2021 04:06:43 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Columna]]></category>
		<category><![CDATA[Deconstruyendo la otredad]]></category>
		<category><![CDATA[Beli Delgado]]></category>
		<category><![CDATA[Familia]]></category>
		<category><![CDATA[Otredad]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://triadaprimate.org/?p=1870</guid>

					<description><![CDATA[<p>Deconstruyendo la otredad #16, una columna de Beli Delgado —¿Soy lo más importante del mundo?—...</p>
<p>La entrada <a href="https://triadaprimate.org/madres-deconstruyendo-la-otredad-16/">Madres | Deconstruyendo la otredad #16</a> se publicó primero en <a href="https://triadaprimate.org">Tríada Primate</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<div id="fb-root"></div>

<p class="has-medium-font-size"><strong>Deconstruyendo la otredad #16, una columna de Beli Delgado</strong></p>



<div style="height:27px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-text-align-center"><em>—¿Soy lo más importante del mundo?— insistí.<br>—Sí, claro— admitió ella.<br>— ¿De qué mundo?<br>—Sólo hay un mundo.<br>—¿Cuántos mundos tienes tú?<br>—Tres y medio— me respondió, tras una breve vacilación.<br>—¿Y en cuántos de esos mundos soy lo más importante para ti?<br>—Supongo que en casi tres de tres y medio. (2003, Kawakami)</em></p>



<div style="height:27px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p>A propósito de la celebración del diez de mayo<strong>[1]</strong> y de la descentralización de los estereotipos—que suelen llevar a la construcción y mantenimiento de las otredades— motivo principal de esta columna, me gustaría hablar de cómo erigimos las identidades como generalidades sin matices (lo que suele forjar la deshumanización de las figuras que construimos rígidamente), y cómo al paso del tiempo, sus flexibilidades naturales y necesarias terminan deformando el concepto riguroso. Es entonces cuando los matices minoritarios o individuales llevan a las imágenes a ser marginadas y muchas veces, por ello, a ser identificadas como “malas”.</p>



<p>Las madres como Aiko, en la novela de Hiromi Kawakami que lleva por título “Algo que brilla como el mar” (2003) tienen todo el derecho de poseer tres mundos y medio, y de tener diferentes centros porque además de madres, son profesionistas, amigas, parejas, con deseos y necesidades. Podría decir —o me gustaría que fuera, idealmente— que las mujeres son su todo y el plus de algunas es ser madres, que ello lo sienten como si fuera la cereza de su copa de helado, y que sus vidas después de dar a luz no se subordinan por completo a sus bebés. Pero, pocas veces —al menos en México— las madres consiguen ser más que madres. Sus vidas cambian radicalmente, ya no alcanzan en sus cuerpos, se restringen a su maternidad que les carcome media vida. Naturalmente trabajan y hacen más, pero sabemos que su mayor preocupación y prioridad, la mayoría de veces, son sus retoños. Y después de eso, ¿cómo dejar de ser madres? ¿cómo volver a ser mujeres con otros intereses, con otras preocupaciones, con otra esencia de vida? ¿cómo se logra subsanar la pérdida de sus centros?</p>



<p>Después de esa descentralización, es hasta lógico entender por qué algunas madres transgreden los límites de la privacidad de la vida adulta de sus hijos, intentan acercarse desesperadamente a un centro que consideran completamente suyo por derecho de inversión de tiempo, espacio y esfuerzo, quizá voluntario quizá no pedido, pero a final de cuentas, aprehendido de esa manera.</p>



<p>La idea de la madre “perfecta” es escabrosa y escurridiza. Me hace pensar que la madre más entregada en la infancia y adolescencia es a la más le cuesta el proceso de desapego, siendo éste lento, denso y doloroso: “dejar ir” a los hijos en sus vidas adultas.</p>



<p>La vértebra del asunto es no olvidar que hay muchos tipos de madres y varios tipos de centros desarrollados desde sus identidades. Hay algunas que simplemente no querían ser madres, entonces por más que se esfuercen no les “sale”; algunas más no “saben cómo serlo”, no “aprendieron”, e irremediablemente, ¿quién sí? Debemos amarnos mucho y jamás permitir que nos hieran, sin importar quién sea. Sin embargo, en algunas ocasiones sí podemos dar un margen de comprensión y empatía. Muchas personas amamos demasiado a nuestras madres con todas sus “fallas y aciertos”, y creo que también somos conscientes que no podemos amarlas de la misma manera e intensidad con las que ellas se consagran a nosotros, y que eso tampoco está mal.</p>



<p>La imagen de las mamás devotas y de vidas únicamente circundantes a sus hijos ha sido tan promovida en México, que dejan de ser mujeres e individuos, se encapsulan únicamente en ser madres y el marco que las rodea muchas veces actúa como encierro, otras como bordes de límites. Siempre depende de quiénes hablen de ser madre y de las circunstancias e ideología que las abrace en sus trincheras, no obstante, siempre están dentro de un margen de expectativas firmes.</p>



<p>Ser madre puede ser sumamente desgastante, pero también puede ser muy satisfactorio y apreciable. A algunas madres les perteneces como hueso y carne, entonces sus cadenas se vuelven símbolo de vínculos profundos; a otras, les perteneces como extensión y actúan como guías severas; algunas más, aman tanto la libertad que te la brindan con plenitud, pese al dolor del paso del tiempo; a algunas se les acaba la vida con la vida de los hijos y a otras más, no —siendo poéticos y no siéndolo tanto—.</p>



<p>Dice @DanielCenteno50 en Twitter: “Al día siguiente de la muerte de su madre, Roland Barthes empieza a llevar un diario del duelo, que durará dos años. El 30 de octubre de 1977, anota: ”Todavía hay muchos seres que me aman, pero ya no queda ninguno que, si yo muriera, moriría también. Ahí está la novedad” (10 mayo 2021). Y es que las madres sí pueden morir —metafórica y realmente—, por la falta de sus hijos, que representan un centro; pero tampoco está mal, ni son menos madres si viven su vida personal y al mismo tiempo, son madres. Comprendiendo que si tienen su vida, no volcarán toda su pasión, atención y cuidado a los hijos. &nbsp;</p>



<p>Si tienen cuatro mundos y eres el centro de dos, es sencillamente porque son más que nuestras madres. Lo que intento decir es que los distintos tipos de madres han tenido diferentes tipos de hijos y los han amado de las maneras en que han podido, aprendido, intentado. Y que la idea de madre, tal vez deba levantarse únicamente a imagen y semejanza de la propia, si la tuvimos o no, y si podemos convencernos de que nosotros la amamos y de nuestra forma de amarla y comprenderla. Mi madre no es perfecta canónicamente y tal vez ni siquiera para mí y mi eventual manejo de la imagen y esencia de una madre libre, pero la amo e intento amarla en virtud de sus mejores intentos, recordando siempre que ella y yo, somos libres, no nos perecemos más que a nosotras mismas, que cada una tiene piernas para caer y levantarse, cada una guarda expectativas que pueden derrumbarse y que, es muy importante decir, no tenemos obligación de ser. &nbsp;</p>



<p>Todos tenemos a nuestra madre y la construimos a partir de nuestros ojos amorosos, rencorosos, rabiosos o tenaces. Y está bien, hay madres diversas, no perfectas ni malas. Así como nosotros somos hijos con tonos imprecisos.&nbsp;&nbsp;&nbsp;</p>



<div style="height:77px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p><strong>Referencias:</strong></p>



<p>Kawakami, Hiromi. <em>Algo que brilla como el mar.</em> España: De Bolsillo, 2003. Libro electrónico, formato Kindle.</p>



<hr class="wp-block-separator is-style-wide"/>



<p><strong>[1]</strong> Celebración de día de las madres en México, Guatemala y Ecuador.</p>
<p>La entrada <a href="https://triadaprimate.org/madres-deconstruyendo-la-otredad-16/">Madres | Deconstruyendo la otredad #16</a> se publicó primero en <a href="https://triadaprimate.org">Tríada Primate</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Reino animal: nosotros y ellos &#124; Deconstruyendo la otredad #15</title>
		<link>https://triadaprimate.org/reino-animal-nosotros-y-ellos-deconstruyendo-la-otredad-15/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[josenatsuhara]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 27 Apr 2021 03:50:27 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Columna]]></category>
		<category><![CDATA[Deconstruyendo la otredad]]></category>
		<category><![CDATA[Beli Delgado]]></category>
		<category><![CDATA[Ecosistema]]></category>
		<category><![CDATA[Otredad]]></category>
		<category><![CDATA[Reino Animal]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://triadaprimate.org/?p=1671</guid>

					<description><![CDATA[<p>Deconstruyendo la otredad #15, una columna de Beli Delgado Los humanos somos parte de este...</p>
<p>La entrada <a href="https://triadaprimate.org/reino-animal-nosotros-y-ellos-deconstruyendo-la-otredad-15/">Reino animal: nosotros y ellos | Deconstruyendo la otredad #15</a> se publicó primero en <a href="https://triadaprimate.org">Tríada Primate</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<div id="fb-root"></div>

<p class="has-medium-font-size"><strong>Deconstruyendo la otredad #15, una columna de Beli Delgado</strong></p>



<hr class="wp-block-separator is-style-wide"/>



<p>Los humanos somos parte de este mundo, como todos los demás seres vivos y no vivos, contribuimos a que todo esté en orden para el “beneficio del planeta” —últimamente el planeta sólo importa en la medida en que podamos habitarlo—. Sin embargo, las circunstancias actuales en este modelo capitalista, han cambiado drásticamente el orden de las cosas, generando perjuicios a la vida en general.</p>



<p>Los humanos nos auto identificamos como la especie más inteligente y por ello nos volvemos la más dominante, por otro lado, cada vez demostramos ser bastante crueles, aunque en otras ocasiones, el amor es nuestra bandera. Es complejo hablar de las caras de la humanidad. Sin embargo, ese no es el tema primordial en este momento. Este texto no debería tener como centro a la humanidad, aunque sea ésta la que genera daños a otras especies, a las que vulnera y somete.</p>



<p>Hace un par de semanas se hizo viral el cortometraje de <em>Save Ralph </em>(2021), donde se apela a la sensibilidad y a la superioridad ética para lograr la empatía con respecto a las pruebas de seguridad en animales, a fin de evitar el consumo de productos que se valen de esta práctica para garantizar sus productos.</p>



<p>El gran punto, considero, es que siempre debemos recordar que los animales están vivos y tienen, muchas veces, más terminaciones nerviosas que los humanos, y no obstante, por ser vulnerables —en cierto grado—, se abusa de ellos, y se les trata como si fueran insensibles. Son presentados y hasta demonizados, temidos, juzgados y cazados —como grandes ejemplos tenemos a los tlacuaches, las ratas de campo, los tiburones, las víboras, alacranes y arañas—, olvidando que tienen un importante papel en el equilibrio del ecosistema y que por supuesto, no sólo por eso, merecen un trato digno.</p>



<p>En principio, por mero derecho natural, deben tener un espacio libre, seguro y salubre para que todos, colaborando como iguales huéspedes de este planeta, lo mantengamos saludable. En segundo lugar, deben ser reconocidos como seres vivos y respetados como tales, con sensibilidades físicas y emocionales o mentales. Son cuestiones que muchas veces se nos olvidan —consciente o inconscientemente, ya que si somos plenamente conocedores de ello, la acción es indispensable y ello supondría un gran cambio en nuestro estilo de vida—.</p>



<p>El mes pasado, vi el documental <em>Seaspiracy </em>(2021) en Netflix, en el se expone la vulnerabilidad y el sufrimiento de los animales, mediante el rastreo de los métodos de pesca y los movimientos alrededor de la supuesta pesca sustentable, también se presta atención a su lugar en la economía del mundo, que supone a su vez, la forma de alimentación de la población. En <em>Seaspiracy</em> se exponen desde cuestiones gubernamentales hasta el actuar individual de todos nosotros como consumidores o trabajadores dentro de la industria.</p>



<p>Lo que a mí me llama la atención —más allá de los aspectos económicos y de nuestra falta de información e interés para salvaguardar la vida de los otros—, es la imagen que hemos logrado hacer de los animales, porque sólo al tratarlos como una otredad, creo yo, somos capaces de intervenirlos y abusarlos al grado en que lo hacemos. Porque se parte de ignorar su dolor —al elegir un pescado y permitir que en un estanque lo asesinen delante de sus compareños—, su libertad —los salmones de Escocia se quedan en un estanque llenos de piojos rojos, en vez de emprender su travesía alrededor del mundo—, y de anteponer nuestra conveniencia antes que sus vidas.</p>



<p>Es que parece que la vida sólo es importante si es humana, es evidente que como especie, claramente demeritamos a los animales, suponemos que están ahí para nuestro beneficio, cuando definitivamente, cualquiera tiene el derecho de disfrutar la vida con la que cuenta.</p>



<p>Desde tiempos antiguos, las diferentes especies han sido vistas en servicio de nosotros, y por si no fuera demasiado, el dolor que se les causa es sumamente desconsiderado. Todo se complejiza cuando se comienza a rumorear que no sienten o que son malos, en orden de justificar la terrible manera en que son tratados.</p>



<p>Es muy difícil cambiar el estilo de vida y más aún, saber qué tanto realmente aportan estos cambios, por ejemplo, quienes tomamos leche de almendras o comemos peces de supuesta pesca sustentable, estamos causando el mismo daño que los demás, pero no lo sabemos, debido a los distintos artilugios que se esconden —por parte de los gobiernos y organizaciones comerciales, de los métodos supuestamente más amables con el ecosistema— y también debido, debemos decirlo, a nuestra carencia de responsabilidad y falta de exigencias para las instituciones responsables de velar por las ideas que muestran, ofrecen y supuestamente defienden.</p>



<p>Hay veces en que el panorama no es muy positivo, no obstante, no deberíamos olvidar que las pequeñas acciones siempre cuentan y que uno es mejor que ninguno, que por algo/ alguien se empieza. Por otro lado, adeudamos concientizarnos y valorar a los animales y a sus vidas —de días, meses o años—, porque valen tanto como las nuestras, todos sentimos dolor y el viento en el rostro, la pasamos mal unos días, y en otros somos sumamente felices.</p>



<p>Debemos recordar a qué reino pertenecemos y reconocer que no somos el todo, sólo somos un engranaje más. Nadie nos pertenece —aunque siempre queramos ser igual de tóxicos con actitud de conquistadores—.</p>



<div style="height:100px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<hr class="wp-block-separator is-style-wide"/>



<ul class="wp-block-list"><li>Susser Spender. The Human Society of the United States. (2021). <em>Save Ralph</em> &#8211; A short film with Taika Waititi. (Video).</li><li>Tabrizi Ali. Netlifx. <a href="https://www.netflix.com/watch/81014008?trackId=13752289&amp;tctx=0%2C0%2C2b70055c3341c000da916770f0cd022be8bc1f1c%3A34bc9ea373d433d3d80252cd02177f40ac560c5b%2C2b70055c3341c000da916770f0cd022be8bc1f1c%3A34bc9ea373d433d3d80252cd02177f40ac560c5b%2C%2C"><em>Seaspiracy.</em> La pesca insostenible</a> (2021). </li></ul>
<p>La entrada <a href="https://triadaprimate.org/reino-animal-nosotros-y-ellos-deconstruyendo-la-otredad-15/">Reino animal: nosotros y ellos | Deconstruyendo la otredad #15</a> se publicó primero en <a href="https://triadaprimate.org">Tríada Primate</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
	</channel>
</rss>
