<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Wong Kar Wai archivos - Tríada Primate</title>
	<atom:link href="https://triadaprimate.org/tag/wong-kar-wai/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://triadaprimate.org/tag/wong-kar-wai/</link>
	<description>La plataforma DEFINITIVA de Humanidades</description>
	<lastBuildDate>Sun, 04 Jul 2021 01:35:34 +0000</lastBuildDate>
	<language>es</language>
	<sy:updatePeriod>
	hourly	</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>
	1	</sy:updateFrequency>
	<generator>https://wordpress.org/?v=6.9.1</generator>

<image>
	<url>https://triadaprimate.org/wp-content/uploads/2021/01/cropped-cropped-cropped-cropped-snsjcopia-1-100x100.png</url>
	<title>Wong Kar Wai archivos - Tríada Primate</title>
	<link>https://triadaprimate.org/tag/wong-kar-wai/</link>
	<width>32</width>
	<height>32</height>
</image> 
	<item>
		<title>La neblina del tiempo en In The Mood For Love &#124; Le Cinéma Sauvage #06</title>
		<link>https://triadaprimate.org/la-neblina-del-tiempo-en-in-the-mood-for-love-le-cinema-sauvage-06/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[josenatsuhara]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 04 Jul 2021 01:35:29 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Columna]]></category>
		<category><![CDATA[Le Cinéma Sauvage]]></category>
		<category><![CDATA[Cristian Lítost Gutiérrez]]></category>
		<category><![CDATA[Le cinéma sauvage]]></category>
		<category><![CDATA[Reseña de cine]]></category>
		<category><![CDATA[Wong Kar Wai]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://triadaprimate.org/?p=2532</guid>

					<description><![CDATA[<p>Le Cinéma Sauvage #06, una columna de Cristian «Lítost» Gutiérrez Piensa en algún suceso de...</p>
<p>La entrada <a href="https://triadaprimate.org/la-neblina-del-tiempo-en-in-the-mood-for-love-le-cinema-sauvage-06/">La neblina del tiempo en In The Mood For Love | Le Cinéma Sauvage #06</a> se publicó primero en <a href="https://triadaprimate.org">Tríada Primate</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<div id="fb-root"></div>

<p class="has-medium-font-size"><strong>Le Cinéma Sauvage #06, una columna de Cristian «Lítost» Gutiérrez</strong></p>



<hr class="wp-block-separator is-style-wide"/>



<p>Piensa en algún suceso de tu pasado, trata de crear una escena clara en tu mente; entre menos efímera, mejor. Intenta recordar todo el paisaje que rodea ese recuerdo, intenta definir los colores de esa habitación, las ropas que vestías, el grosor de tus brazos. Intenta recordar el tono de tu voz, piensa y reproduce con exactitud el sonido de tu entorno, las palabras de aquella persona que amas. Intenta recordar, pero no de cualquier forma: recuerda como si escribieses con fuego el pasado que viviste, como si aquel fuera el guion de tu propia vida.</p>



<p>Mirar al pasado es siempre echar un vistazo a algo que se ha perdido parcialmente. Por mucho que lo intentemos, por más que añoremos reproducir esa escena, el pasar del tiempo provoca siempre que nuestra mirada se apague, que las imágenes pasadas se empañen como si fuesen cristales en la lluvia. Wong Kar Wai, director de cine hongkonés, conoce bien la sensación de mirar hacia el ayer.</p>



<p>Nacido en China, Wong rápidamente se mudó junto a su madre a Hong Kong. Desconociendo la lengua y la cultura a la que se trasladaba, el hongkonés vivió su infancia y adolescencia entre películas, canciones que no comprendía e imágenes de mil formas: neones resplandecientes, edificios abismales y rincones recónditos; estando aún muy joven, Wong Kar Wai entendió que existía un lenguaje universal, el de las imágenes, descubrimiento que se expondría claramente en su obra cinematográfica más adelante.</p>



<p>La nostalgia y la añoranza por el pasado se manifiestan en toda su obra, sin embargo, la película en la que más claramente se percibe la frustración y, en última estancia, la belleza de no poder recordar nítidamente, es In The Mood For Love. En esta se nos presenta a Chow Mo-wan y Su Li-zhen, dos vecinos que con sus respectivas parejas se mudan a una casa compartida en Hong Kong. Entre los dos personajes principales la química es inmediata, y esta se agudiza cuando ambos descubren que sus parejas les son infieles. Así, ellos comienzan un juego de seducción en el que asumen el papel de sus infieles acompañantes, intentando con ello desentrañar las razones que les llevaron a cometer la infidelidad. Como es común en este director, la trama no es una caja de sorpresas y las acciones no tienen demasiada repercusión, se trata muchas veces más de lo que no está presente, o de los elementos pequeños e inteligibles que rodean cada escena y crean un ambiente borroso en el que todo se percibe como un recuerdo.</p>



<p>Desde el comienzo de la película las escenas se perciben borrosas, la cámara se posiciona detrás de objetos, convirtiendo al espectador en un intruso, o mejor aún, en un soñador que presencia escenas brumosas y difíciles de discernir. A medida que la trama avanza las escenas se hacen repetitivas, al son de la misma música atrapante vemos cómo una y otra vez los personajes desarrollan las mismas acciones, somos presentes de una rutina aparentemente inmutable. Su Li-zhen y Chow Mo-wan frecuentan los mismos lugares, comparten los mismos hábitos, pero apenas y se dirigen una mirada, apenas y se rozan con sus extravagantes atuendos. Es como si estuviéramos asistiendo a los febriles recuerdos de otra persona, como si estuviéramos metidos en la mente de aquel que consumido por la nostalgia, trata de recordar una y otra vez los mismos momentos, las mismas miradas, las mismas acciones, intentando adivinar cada elemento dentro de la imagen, vanamente, pues la neblina del pasado acaba con todo, o al menos con casi todo.</p>



<p>La película nos atrapa, hace partícipe al espectador de un sueño del que nuestros débiles y semi-apagados ojos no pueden escapar. El baile de la seducción y la nostalgia entre nuestros protagonistas continua, hasta que consumidos por el miedo de que su juego se convierta en realidad y terminen siendo atrapados por el amor, terminan separándose irremediablemente. Apenas sucede esto, la pantalla se satura de imágenes reales, aquel gentío que vemos documentado en la pantalla no es más que la película sacudiéndonos del sueño, regresándonos a la realidad.</p>



<p>Chow Mo-wan habla en una parte de la película acerca de una antigua tradición: escarbar un hoyo en un árbol, contar un secreto en él y taparlo con lodo, de ese modo, el secreto estaría bien guardado y jamás sería descubierto. Al final de la película, vemos a nuestro protagonista en unas ruinas asiáticas, contando su secreto en una de las grietas tapadas con tierra que allí aparecen. El secreto de Chow está a salvo para todos, menos para él, que reproducirá constantemente el recuerdo de ese amor borroso que nunca pudo darse, aquel pasado que él presencia como si fuese el reflejo de un espejo, o como si echase un vistazo a través de un vidrio empañado. Cuando recordamos, no tenemos imágenes claras ni hechos objetivos, en nosotros solo hay un esfuerzo por reconstruir escenas más o menos coherentes que extrañamos e intentamos traer de vuelta. <strong>Es como mirar a través de una ventana cubierta de polvo; el pasado es algo que podemos recordar pero no tocar, y todo lo que se recuerda es borroso y vago.</strong></p>
<p>La entrada <a href="https://triadaprimate.org/la-neblina-del-tiempo-en-in-the-mood-for-love-le-cinema-sauvage-06/">La neblina del tiempo en In The Mood For Love | Le Cinéma Sauvage #06</a> se publicó primero en <a href="https://triadaprimate.org">Tríada Primate</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>El tiempo es una espiral: Wong Kar Wai y Chungking Express &#124; Le Cinéma Sauvage #05</title>
		<link>https://triadaprimate.org/el-tiempo-es-una-espiral-wong-kar-wai-y-chungking-express-le-cinema-sauvage-05/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[josenatsuhara]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 27 Jan 2021 22:46:10 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Columna]]></category>
		<category><![CDATA[Le Cinéma Sauvage]]></category>
		<category><![CDATA[Cristian Lítost Gutiérrez]]></category>
		<category><![CDATA[Le cinéma sauvage]]></category>
		<category><![CDATA[triadaprimate.org]]></category>
		<category><![CDATA[Wong Kar Wai]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://triadaprimate.org/?p=444</guid>

					<description><![CDATA[<p>Le Cinéma Sauvage #05, una columna de Cristian &#8220;Lítost&#8221; Gutiérrez La definición del tiempo y...</p>
<p>La entrada <a href="https://triadaprimate.org/el-tiempo-es-una-espiral-wong-kar-wai-y-chungking-express-le-cinema-sauvage-05/">El tiempo es una espiral: Wong Kar Wai y Chungking Express | Le Cinéma Sauvage #05</a> se publicó primero en <a href="https://triadaprimate.org">Tríada Primate</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<div id="fb-root"></div>

<p class="has-medium-font-size"><strong>Le Cinéma Sauvage #05, una columna de Cristian &#8220;Lítost&#8221; Gutiérrez</strong></p>



<hr class="wp-block-separator"/>



<p id="viewer-1mqe1">La definición del tiempo y la forma en que el mismo funciona es clara: un segundo es un instante, los instantes se acumulan hasta crear minutos, los minutos se aglomeran formando horas, y en este delimitado ciclo, las horas se convierten en días, los días en meses, y estos últimos en años. El concepto es simple y entendible, sin embargo en la práctica muchas veces parece retorcerse. ¿No has sentido alguna vez que el tiempo se mueve como una espiral, en vez de como una recta? ¿No has sentido que los minutos y las horas se acomodan de la forma en que antojan, haciendo de un instante una eternidad y viceversa? Es esto lo que llaman la subjetividad del tiempo, la capacidad que tenemos los humanos para sentir el pasar de las acciones en modos distintos a lo planeado.</p>



<p id="viewer-8oolo">No obstante, esta subjetividad del tiempo es algo que se proyecta desde el exterior hacia nuestro interior, es decir, es una sensación individual y sujeta únicamente a mi interpretación distinta a los demás. Es por esto que se hace difícil imaginar una forma de plasmar la subjetividad del tiempo desde una mirada exterior, dibujar este concepto desde lo real y lo global. ¿Puede ser posible mostrar gráficamente la lentitud del tiempo de alguien en comparación con otro ser? No pareciese ser posible… se sorprenderán al saber que un cineasta lo logró.</p>



<p id="viewer-8l718">Wong Kar Wai es un director hongkonés reconocido principalmente por su obra <em>In The Mood For Love. </em>En sus películas, Wong ha intentado desarrollar algunas temáticas en común desde distintas perspectivas: el amor, la separación, la soledad y la distancia son asuntos a tratar en la mayoría de sus historias. Uno de estos temas que el hongkonés ha querido analizar a menudo ha sido el tiempo, indagando acerca de la forma en que este interviene en nuestras acciones y la manera en que el mismo logra arrasar con todo. La película en que logra plasmar esto de manera más poética es en <em>Chungking Express</em>, la película que lo lanzó al estrellato en el mundo occidental.</p>



<p id="viewer-3rvmk">La historia en esta película es simple, dos policías consumidos por la soledad buscan calmar sus almas a través de mujeres y objetos, enseñándonos así dos historias de amor con finales abiertos en las que reina el sentimiento de acorralamiento en medio de las masas. Asentados en la ruidosa y agitada ciudad de Hong Kong, nuestros protagonistas se mueven entre gentíos que a simple vista, lucen como máquinas a vapor avanzando imparables y a toda velocidad. He aquí la genialidad del director: haciendo uso de una técnica llamada “<em>Step-printing”,</em> consistente en filmar una escena en una baja tasa de fotogramas por segundo, para luego duplicarlas y finalmente proyectarla a 24 fotogramas por segundo, el cineasta logra hacer magia. El resultado de esta maniobra es que ciertos personajes se mueven a una mayor o menor velocidad con respecto a su entorno, dando la impresión así de que el tiempo se distorsiona en relación a la persona que la cámara enfoca. Es así como Wong consigue plasmar la subjetividad del tiempo en sus películas: mientras las muchedumbres avanzan a toda velocidad, nuestros personajes se detienen por largos momentos a beber café, echar cabeza o simplemente sumergirse en su propia marea de pensamientos.</p>



<p id="viewer-3vbkb">Wong Kar Wai entiende que el tiempo no es una ley universal, funciona más bien como una marea no definida, una espiral que se mueve y se retuerce como le viene en gana. Gracias a su creatividad, Wong logra aislar a sus personajes y plasmar esta subjetividad con una genialidad admirable. Como uno de los muchos sentimientos que este director gusta de tratar, la atemporalidad consume a sus personajes en pantalla, tal y como lo hace con nosotros en la vida real. Dicen que el hongkones, más que contar historias, quiere mostrar sentimientos, pues en <em>Chungking Express </em>con respecto al tiempo lo logró.</p>
<p>La entrada <a href="https://triadaprimate.org/el-tiempo-es-una-espiral-wong-kar-wai-y-chungking-express-le-cinema-sauvage-05/">El tiempo es una espiral: Wong Kar Wai y Chungking Express | Le Cinéma Sauvage #05</a> se publicó primero en <a href="https://triadaprimate.org">Tríada Primate</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Fallen angels: cócteles de neón y soledad &#124; Le Cinéma Sauvage #02</title>
		<link>https://triadaprimate.org/fallen-angels-cocteles-de-neon-y-soledad-le-cinema-sauvage-02/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[josenatsuhara]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 25 Jan 2021 11:03:38 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Columna]]></category>
		<category><![CDATA[Le Cinéma Sauvage]]></category>
		<category><![CDATA[Cine asiático]]></category>
		<category><![CDATA[Cristian Lítost Gutiérrez]]></category>
		<category><![CDATA[Le cinéma sauvage]]></category>
		<category><![CDATA[Wong Kar Wai]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://triadaprimate.org/?p=260</guid>

					<description><![CDATA[<p>Le Cinéma Sauvage #02, una columna de Cristian &#8220;Lítost&#8221; Gutiérrez Hay quien dice que los...</p>
<p>La entrada <a href="https://triadaprimate.org/fallen-angels-cocteles-de-neon-y-soledad-le-cinema-sauvage-02/">Fallen angels: cócteles de neón y soledad | Le Cinéma Sauvage #02</a> se publicó primero en <a href="https://triadaprimate.org">Tríada Primate</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<div id="fb-root"></div>

<h3 class="wp-block-heading" id="viewer-6uns2">Le Cinéma Sauvage<strong> #02, una columna de </strong>Cristian &#8220;Lítost&#8221; Gutiérrez</h3>



<hr class="wp-block-separator"/>



<p id="viewer-2iohf">Hay quien dice que los hongkoneses son como los bananos: amarillos por fuera, pero blancos por dentro. Lejos de este chiste racista, inventado aparentemente por los propios chinos, no hay que indagar mucho para darse cuenta que este territorio, dominado gran parte de su historia por el capitalismo británico, tiene tanto de asiático como de occidental. Es a partir de esta exquisita mezcla de culturas que surge Wong Kar Wai, un visionario que impactaría el cine hongkonés y asiático en general con su atrevida combinación de estilos. </p>



<p id="viewer-2iohf">Wong nació en Shanghái, migrando a Hong Kong a la corta edad de cinco años. Como si no fuera suficientemente representativo este precoz cambio de ambiente, tuvo que enfrentarse a crecer en un territorio cuya lengua no conocía. Es a causa de este distanciamiento con el lenguaje que el director descubrió en el cine una forma de comunicarse sin expresar palabra. </p>



<p>Apartado del panorama cinematográfico ya establecido en Hong Kong, tan lleno de disparos y peleas absurdas, Wong Kar Wai funda en su segunda película, <em>Days of being wild, </em>el estilo que lo llevaría al estrellato por el resto de su carrera: el cineasta combina el modelo clásico de narración occidental, con el silencioso desarrollo visual que ofrece el cine asiático. Películas más tarde, Quentin Tarantino descubriría su obra, y a través de <em>Chungking Express</em>, Wong se daría a conocer en el mundo occidental. Pasada la euforia de su expansión comercial, el director crearía la que es probablemente su obra más experimental, y a su vez, la más subvalorada: <em>Fallen angels. </em></p>



<p>Tomando como partida un boceto que no logró desarrollar en su anterior filmación, el hongkonés nos presenta dos historias que se entrelazan. Por un lado, tenemos a un asesino a sueldo y su socia, la cual se encarga de trazar los planes y dejar el panorama dispuesto para que el primero lleve a cabo su espectáculo; ambos no se conocen, y es a partir de esto que se crea un juego erótico, en el cual el otro, aquel enigmático compañero de trabajo, resulta ser un sujeto fascinante, idealizado a partir del propio desconocimiento; todo esto desencadena en una iniciativa del asesino por dejar de lado esta labor, idea alrededor de la cual gira la historia. En el otro lado tenemos una historia un tanto más fresca, cómica y carismática, presentándonos a un inquieto joven mudo, que se dedica a asaltar tiendas ajenas en la noche, obligando a los transeúntes a ser partícipes de sus peculiares faenas. </p>



<p>Aunque, más allá de las acciones que estos personajes llevan a cabo a lo largo del filme, el director desarrolló esta película a partir de uno de los sentimientos más profundos que existen: la soledad. Ladrones, asesinos a sueldo y gente de común, todos se encuentran sumidos en una misma sensación, aquella de sentirse acorralado en la ciudad del consumismo y el neón. Para esto, Wong Kar Wai cuenta con la ayuda de su fiel amigo, el director de fotografía Cristopher Doyle, construyendo ambos a partir de sus peculiares miradas del mundo, imágenes llenas de luces y colores, neones desbordantes que se ciernes sobre los personajes y reflejan el encerramiento de los mismos. Abundan en la cinta planos inclinados, que no expresan incomodidad sino arrinconamiento, transmitiendo al espectador el sufrimiento de personas que, rodeados de cuerpos, se perciben solos y desesperados. </p>



<p>La película avanza y los giros de trama son pocos. No obstante, logramos mantenernos pegados a la pantalla gracias a los sentimientos que transmite. <em>Fallen angels </em>es una película que no pretende contar una historia, sino transmitir una sensación, y es por esto que el ambiente logra mantenerse tenso a pesar de que la trama se sienta estancada; el espectador percibe que la carga de emociones de estos personajes va a explotar en algún momento, sin embargo, como sucede habitualmente en el mundo real, estos sentimientos se mantienen ahí, carcomiendo el interior del afectado. </p>



<p>Como es usual con este director, la película tiene un final agridulce, además de abierto, en el que ambas historias logran por fin cruzarse de manera directa. Dos de nuestros protagonistas pasean a larga velocidad en una moto durante los últimos segundos del metraje. La carretera está vacía, el neón como elemento representativo de la soledad se refleja en sus caras. Viajan a toda velocidad, y sus corazones están destruidos, agobiados por la carga de emociones que han tenido que sufrir. Sin embargo, justo en ese instante, acompañados por el viento invernal que les azota, sus almas encuentran un pasajero regocijo, y como un ángel caído que halla un poco de paz, la protagonista lanza al aire una última frase: <em>“El trayecto no es largo, y pronto me bajaré, pero me siento tan bien ahora mismo”.</em></p>
<p>La entrada <a href="https://triadaprimate.org/fallen-angels-cocteles-de-neon-y-soledad-le-cinema-sauvage-02/">Fallen angels: cócteles de neón y soledad | Le Cinéma Sauvage #02</a> se publicó primero en <a href="https://triadaprimate.org">Tríada Primate</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
	</channel>
</rss>
