<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Apología de lo mundano archivos - Tríada Primate</title>
	<atom:link href="https://triadaprimate.org/tag/apologia-de-lo-mundano/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://triadaprimate.org/tag/apologia-de-lo-mundano/</link>
	<description>La plataforma DEFINITIVA de Humanidades</description>
	<lastBuildDate>Tue, 08 Feb 2022 04:57:37 +0000</lastBuildDate>
	<language>es</language>
	<sy:updatePeriod>
	hourly	</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>
	1	</sy:updateFrequency>
	<generator>https://wordpress.org/?v=6.9.1</generator>

<image>
	<url>https://triadaprimate.org/wp-content/uploads/2021/01/cropped-cropped-cropped-cropped-snsjcopia-1-100x100.png</url>
	<title>Apología de lo mundano archivos - Tríada Primate</title>
	<link>https://triadaprimate.org/tag/apologia-de-lo-mundano/</link>
	<width>32</width>
	<height>32</height>
</image> 
	<item>
		<title>Un Caifán es el que las puede todas &#124; Apología de lo mundano #25</title>
		<link>https://triadaprimate.org/un-caifan-es-el-que-las-puede-todas-apologia-de-lo-mundano-25/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[josenatsuhara]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 08 Feb 2022 04:48:47 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Apología de lo mundano]]></category>
		<category><![CDATA[Columna]]></category>
		<category><![CDATA[Paola Arce]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://triadaprimate.org/?p=5151</guid>

					<description><![CDATA[<p>Apología de lo mundano #25, una columna de Paola Arce &#8220;Puro chance, aquí se encontraron...</p>
<p>La entrada <a href="https://triadaprimate.org/un-caifan-es-el-que-las-puede-todas-apologia-de-lo-mundano-25/">Un Caifán es el que las puede todas | Apología de lo mundano #25</a> se publicó primero en <a href="https://triadaprimate.org">Tríada Primate</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<div id="fb-root"></div>

<p class="has-medium-font-size"><strong>Apología de lo mundano #25, una columna de Paola Arce</strong></p>



<hr class="wp-block-separator is-style-wide"/>



<p class="has-text-align-right" style="font-size:16px"><em>&#8220;Puro chance, aquí se encontraron de sopetón el águila y la serpiente y desde entonces vivimos dejados a la puritita suerte, suerte te de dios y del saber&#8230; primero nacer y la segunda parte es la suerte&#8221;</em> <br><em>Caifanes, 1967</em></p>



<div style="height:27px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p>El cine mexicano es diverso y cambiante, en comparación con el cine hollywoodense a través de las épocas no ha mantenido una sola esencia, temática o forma discursiva, cambia tanto como su sociedad; es a la vez causa y efecto. De las muchas historias que alberga la cinematográfica mexicana, hay una que configura particularmente los mejores elementos de su momento histórico: Los caifanes.</p>



<p>Película dirigida por Juan Ibañez que atrajo a personajes que hoy son consagrados como iconos de la cultura. Nos cuenta una noche inusual en la vida de una pareja de clase alta, interpretada por Julissa (como Paloma), quien décadas más tarde se convertiría en la cara principal de la televisora más importante del país (así como la absoluta dueña del teatro musical en México) y Enrique Álvarez Félix (como Jaime) nada más y nada menos que la única progenie de la primera actriz María Félix.</p>



<p>Comienza mostrándonos una serie de rostros estrafalarios y ajenos, casi salidos de un cuento absurdo y no es de extrañarse pues el guion estuvo a cargo del escritor Carlos Fuentes. La trama se organiza en cinco partes, paralela a las estructuras literarias, la historia es contada por una alquimia entre los paisajes nocturnos de la zona centro de la ciudad, la música y el lenguaje ocupado por los personajes que busca reflejar a la clase popular mexicana de finales de los sesenta. Está localizada en diciembre de 1967, una época en donde los movimientos estudiantiles y el hastío social por las desigualdades ebullia para ser sofocada un año después en la masacre del 2 de octubre en Tlatelolco. Este antagonismo con la pareja refinada lo interpretan El Gato (Sergio Jiménez), El Azteca (Ernesto Gómez Cruz), El Mazacote (Eduardo López Rojas) y El Estilos (Oscar Chávez). El cruce fortuito de caminos tiene lugar cuando Paloma y Jaime renuncian a sus distinguidos amigos gringos para disfrutar su romance a solas en un auto abandonado, sin embargo, su apariencia nada tiene que ver con su pertenencia. En seguida llega El Gato, dueño del vehículo y líder de los caifanes que sin muchos miramientos los invita a pasar el rato con la pandilla en el club “Géminis”. Desde el primer momento se puede ver a Paloma fascinada con la otra clase social, expresa con entusiasmo: “que divino hablan, hasta parece otra lengua”. Jaime, por su lado lleva en los hombros todo el peso de los prejuicios y el clasismo, no se fía por completo de sus nuevas amistades, pero quiere verse aventurero y valiente en los ojos de su hermosa novia; además de procurar que “no le coman el mandado”, claro.</p>



<p>Paloma es el ideal femenino de la época, no sólo en su vestimenta, maquillaje y peinado sino en una personalidad coqueta que no se deja nunca alcanzar por completo, pero ofrece pequeños destellos de interés a los hombres deseosos de su mirada atenta. Desde los primeros minutos se envuelve en una danza de miradas con El Estilos, pero no es casi hasta el final de la película que se configuran las condiciones para que tengan un momento a solas en donde Oscar Chávez entona con su dinamismo sensitivo e intelectual la canción Fuera del mundo<strong>[1]</strong>, mientras intercambian palabras simples:</p>



<p><em>—Tú todo lo haces enseguida ¿verdad?<br>— ¿Cuándo si no?<br>— ¿Y mañana?<br>— ¿Qué es eso?<br>— Mañana, mañana.<br>— Ahorita.<br>— Mañana<br>— Ahorita, ahoritita.</em></p>



<p>Personalmente, mi parte predilecta por excelencia pues la música aporta al dilema amoroso una esencia casi sagrada.</p>



<p>Pero esta no es la única relación que se plasma en el filme, el vínculo de amistad entre los caifanes se percibe orgánico y forjado en la lealtad de una realidad social en donde no queda más que cuidarse la espalda los unos a los otros. En un momento, les vemos cuidar y proteger a un triste borracho que deambula con el corazón roto, le ofrecen palabras de aliento y una palmada amigable, condición por la que Jaime y Paloma quedan maravillados pues entre tantas riquezas sus carencias eran otras. No omito decir que ese desventurado hombre, es interpretado por el mismísimo Carlos Monsiváis lo que da cuenta, una vez más, del momento intelectual que vivía el cine mexicano.</p>



<p>Así, esta extraña mezcla de personalidades pasa una noche haciendo “jaladas” por la ciudad desde robar una corona de flores, hasta convertir a la Diana Cazadora en tendedero, pasando por contemplar su existencia en féretros vacíos reconociendo que al final del camino la muerte no discrimina. Termina la noche con las campanadas de la antigua presente Catedral del zócalo y a la luz del día no se pueden ocultar las diferencias irreconciliables.</p>



<p>Caifanes, es sin duda una impresión de un momento importante en la creación de México como lo conocemos, una clase técnica de cinefilia convertida en producción artística y una declaración de principios.</p>



<div style="height:100px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<hr class="wp-block-separator is-style-wide"/>



<p><strong>[1]</strong> <a href="https://www.youtube.com/watch?v=rT0WTIL3NGk">https://www.youtube.com/watch?v=rT0WTIL3NGk</a></p>
<p>La entrada <a href="https://triadaprimate.org/un-caifan-es-el-que-las-puede-todas-apologia-de-lo-mundano-25/">Un Caifán es el que las puede todas | Apología de lo mundano #25</a> se publicó primero en <a href="https://triadaprimate.org">Tríada Primate</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Freud 101 &#124; Apología de lo mundano #24</title>
		<link>https://triadaprimate.org/freud-101-apologia-de-lo-mundano-24/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[josenatsuhara]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 15 Jan 2022 04:00:17 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Apología de lo mundano]]></category>
		<category><![CDATA[Columna]]></category>
		<category><![CDATA[Paola Arce]]></category>
		<category><![CDATA[Psicoanálisis]]></category>
		<category><![CDATA[Sigmund Freud]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://triadaprimate.org/?p=4976</guid>

					<description><![CDATA[<p>Apología de lo mundano #24, una columna de Paola Arce “Las dicotomías son formas de...</p>
<p>La entrada <a href="https://triadaprimate.org/freud-101-apologia-de-lo-mundano-24/">Freud 101 | Apología de lo mundano #24</a> se publicó primero en <a href="https://triadaprimate.org">Tríada Primate</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<div id="fb-root"></div>

<p class="has-medium-font-size"><strong>Apología de lo mundano #24, una columna de Paola Arce</strong></p>



<hr class="wp-block-separator is-style-wide"/>



<p class="has-text-align-right" style="font-size:15px"><em>“Las dicotomías son formas de construir relaciones sociales que facilitan la dominación social por lo que se debe poner atención crítica al uso que se les da para organizar el entendimiento y el conocimiento”</em> <br>Norma Blazquez Graf.</p>



<div style="height:43px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p>Aunque con mayor frecuencia y seriedad se toca el tema de la salud mental sigue siendo tierra de nadie, la psicología es una ciencia joven y la diversidad de posturas, técnicas, adeptas, desertoras y piratería de psicoterapia vuelven difícil su consagración como un tema más que importante, vital. Más allá de la pluralidad, el estudio de la enfermedad mental se ha soportado por décadas en los criterios y reflexiones de Freud. No voy a comprometerme mucho en hablar de biografías y suspicacias pues para saber todo a cerca de este personaje basta una ligera visita a Google y encontraremos obras completas y hasta películas; es mucho más fácil empatizar con el personaje si es interpretado por Viggo Mortensen. Sus conceptos se han convertido en dominio popular, el complejo de Edipo y las pulsiones sexuales azotan en pláticas ordinarias y sustituyen los análisis profundos. Y qué decir de “la envidia de pene”, histeria y otras muchas formas de demostrar el gran temor de su contexto histórico a las mujeres independientes.</p>



<p>La aparición del Psicoanálisis como primer modelo de intervención terapéutico, representa una respuesta Psicosocial a la crisis de la ruptura de los “garantes metasociales”<strong>[1]</strong>, de finales del siglo XIX, es decir, de las estructuras que garantizan la “regulación de la vida cultural, en cada formación social” gracias a “certidumbres, representaciones, valores y referencias de la acción colectiva”. Las llamadas <em>enfermedades del alma</em> se redujeron al conflicto entre el polo de lo individual y lo social; en donde la oveja descarriada se aparta de la manada para danzarle a la luna, comer con las manos y renegar de las certidumbres bien lustradas que le da la vida social. Es decir, la centralidad del conflicto pareciera ser una separación de las condiciones sociales en lugar de, precisamente, un resultado de estas. Es el terreno fronterizo entre los dilemas individuales y la enfermedad colectiva de una sociedad, que, a medida que evolucionan su tecnología, también sus horrores.</p>



<p>En el texto <em>La moral sexual “cultural” y la nerviosidad humana</em>, Freud apunta a los cimientos de la cultura erigidos sobre las condiciones culturales que sofocan las pulsiones sexuales a través del proceso de tres estadios culturales dando como resultado “pusilánimes de buen comportamiento que más tarde se sumergirán en la gran masa”. Al reflexionar sobre las aportaciones realizadas por Freud, estas suelen ser ubicadas en el ámbito de la comprensión de la personalidad, el desarrollo humano, la clínica de la neurosis, y de forma específica los aspectos técnicos aplicados a la psicoterapia. Sin embargo, las aportaciones relacionadas con la comprensión sobre los fenómenos sociales y culturales del contexto en el que se desarrolla su obra han sido menos sistematizadas. Algunos títulos que tienen esta empresa son: Cultura e individuo: una aproximación freudiana (Kolteniuk, 1986), Freud y las ciencias sociales (Assoun, 2003), Cien Años de Novedad: “La moral sexual ‘cultural’ y la nerviosidad moderna” de Sigmund Freud (Braunstein, 1981), Psicoanálisis y Género (Meler, 2020). Este último apuesta por las evoluciones de la teoría en relación a su piedra angular: la sexualidad, principalmente la de la mujer y cómo el género tiene un papel causal en ciertas aproximaciones terapéuticas del psicoanálisis.</p>



<p>Para hablar de las implicaciones del dichoso antagonismo iniciemos con la noción de “Principio de placer vs. realidad”. Al nacer “el cachorro humano” representa en sí mismo un mosaico de aspiraciones planteadas que se expresa en la intensidad de sus impulsos y el apremio de sus deseos. A esto Freud lo denomina principio de placer. Esto constituye un estado “original”, que se caracteriza porque no contener delimitaciones ni pautas de los acuerdos que sostiene la vida social. &nbsp;Estas pautas son inscritas en “el yo” a través del proceso educativo. Esta condición que estructura a un “yo civilizado”, tiene lugar bajo al concepto que Freud llamado principio de realidad. De esta manera la inscripción de las putas sociales que implican el respeto, la mutualidad y la superación de un estado egoísta inicial del “yo”, hacia un punto más avanzado que da lugar a una actitud que vuelve al infante un pusilánime de la masa. El problema con esta conceptualización es la suavidad con la que se utilizan conceptos como normal, egoísta, civilizado y neurótico.</p>



<p>Cuando Freud toma el fenómeno singular de la “enfermedad psíquica”, como objeto de trabajo, incluye también el polo social, a través de analizar el malestar impregnado del modelo cultural correspondiente, dejando de lado su propia implicación en el mismo. Insistió en afirmar, que al elucidar sobre el sufrimiento neurótico se devela la experiencia humana “normal”. Examinar los procesos que se tejen entre el sujeto y los procesos de civilización debe de alejarse de la práctica de un <em>checklist</em>, un cuadro dinámico de opción múltiple: ¿tiene usted una atracción incestuosa por su madre? Sí/No/Desde cuándo. Si bien deben tomarse en cuenta los diques sociales que contienen a la persona, estas prohibiciones son un porcentaje de un panorama más amplio, la realidad puede ser sólo <em>una realidad</em> y no un absoluto. No ha sido el único autor quien ha planteado la existencia de un antagonismo inherente entre el individuo y la “civilización” (entendida como formas determinadas de socialización y marcos regulatorios de comportamiento); sin embargo, sus aportaciones resulta indispensable mirarlas desde una postura crítica, pues es una necesidad reorientar varias ideas ubicadas en momentos históricos determinados, dado que están sublevadas a un contexto pasado, que con la rapidez y agitación, que Freud describe como condiciones para la creciente nerviosidad, se ha ido modificando y ajustando a nuevas necesidades así como subjetividad(es). Freud vivía en una sociedad con creencias arraigadas y un tabú supremo en cuanto al sexo. La línea que divide lo normal de lo alienado es cada vez más borrosa y mucho menos determinante, la diferenciación de <em>ellos y nosotros</em> no queda tan clara cuando los arrebatos emocionales se aprovechan de circunstancias que podrían considerarse “la gota que derramó el vaso”. Continuamente se hacen virales momentos en donde la gente pierde todo control sobre sus reacciones ante circunstancias que podrían considerarse absurdas, así nacen las Ladys, Lords y Karens. &nbsp;</p>



<p>En el contexto actual, los dilemas primordiales se refieren a los conflictos fundamentales manifestados en la crisis de los vínculos interpersonales. La clínica psicoanalítica nació en el ejercicio de la intervención del sujeto singular, pero su ampliación y las innovaciones técnicas en el terreno de las instituciones es una apuesta al análisis formal del andamiaje cultural. No sólo hay que criticar la teoría y práctica psicoanalítica desde sus principales suposiciones iniciales, sino lo violento que resulta constreñir la enfermedad mental a determinismos que podrían no ser vigentes en otras culturas o contextos sociales diferentes a aquellos en donde se originó la teoría. Hasta Disney ha agregado un <em>disclaimer</em> a sus películas para dejar en claro que son un producto de su contexto y tienen que ser vistas y valoradas desde una postura crítica.</p>



<p>La salud mental, tanto como la enfermedad mental, son un campo de problematización, haciendo reveladores los estados de tensión que expulsan las diversas formas de regulación de comportamiento que históricamente cada sociedad ha pautado según las significaciones y legalidades de cada una. No hay que dejar de lado que enmarcar la noción de síntomas y categorías psicopatológicas olvidando revisar las diferentes dimensiones sociales alrededor de su presencia es una visión reducida que sesga el abordaje a la visión singular y limitada del analista.</p>



<p>Aunque Freud y sus conceptualizaciones teóricas y la relación con el contexto histórico en el que se desarrolló da mucha tela para cortar, para comenzar a hablar de salud mental debemos de dejar de verla como ese enigmático objeto al que sólo algunos en su infinita misericordia y habilidad tienen el acceso a la salvación de todos los demás. Los profesionales de la salud mental no son profetas de tierras lejanas, también son personas con sus propias rupturas del alma. Aunque una teoría este sublimemente armada, ello no la convierte en la verdad. Debemos apostar por abordajes más humanos y sensibles al contexto social como un conjunto darle un sentido a la enfermedad mental mediante la una oposición mutualmente excluyente.</p>



<p>La posibilidad de criticar absolutamente todo nos aleja de las relaciones dicotómicas que pretenden entender el mundo en dos polos y no en un espectro de posibilidades.</p>



<div style="height:100px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<hr class="wp-block-separator"/>



<p><strong>[1]</strong> Término introducido por sociólogo francés Alaine Tourine (1965) quien en su obra Sociologie de l´action; señala que cada sociedad produce los “marcos” estructurales de la “regulación de la vida social y cultural” mediante los cuales se “garantiza una suficiente estabilidad de las formaciones sociales”. Se trata de un marco de “certidumbres, representaciones, valores y referencias de la acción colectiva”.</p>
<p>La entrada <a href="https://triadaprimate.org/freud-101-apologia-de-lo-mundano-24/">Freud 101 | Apología de lo mundano #24</a> se publicó primero en <a href="https://triadaprimate.org">Tríada Primate</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Una nueva esperanza &#124; Apología de lo mundano #23</title>
		<link>https://triadaprimate.org/una-nueva-esperanza-apologia-de-lo-mundano-23/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[josenatsuhara]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 04 Jan 2022 01:32:36 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Apología de lo mundano]]></category>
		<category><![CDATA[Columna]]></category>
		<category><![CDATA[Año Nuevo]]></category>
		<category><![CDATA[Paola Arce]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://triadaprimate.org/?p=4799</guid>

					<description><![CDATA[<p>Apología de lo mundano #23, una columna de Paola Arce Cada fin de año trae...</p>
<p>La entrada <a href="https://triadaprimate.org/una-nueva-esperanza-apologia-de-lo-mundano-23/">Una nueva esperanza | Apología de lo mundano #23</a> se publicó primero en <a href="https://triadaprimate.org">Tríada Primate</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<div id="fb-root"></div>

<p class="has-medium-font-size"><strong>Apología de lo mundano #23, una columna de Paola Arce</strong></p>



<hr class="wp-block-separator is-style-wide"/>



<p>Cada fin de año trae consigo una recopilación de las comedias, novedades y tragedias del año, así como un nuevo ímpetu por perdonar y ofrecer disculpas, cambiar y modificar desde los cimientos de la personalidad. Acompañados por las doce uvas, llegan doce propósitos a cumplir que en este año 2022, encontrarán su lugar en algún cajón de una vieja cómoda para ver de nuevo la luz el próximo diciembre.</p>



<p>Pero ¿por qué esperar hasta este momento para decretar y hacer cambios? Las personas necesitamos el misticismo, el destino, para convencernos de que sea como fuere que pasaron las cosas, así tenía que ser; la certeza de que hay algo más grande afuera que calcula y opera todos nuestros movimientos y deslindar la responsabilidad de nuestras acciones y decisiones brinda resignación y funciona como placebo para los males que aún con los nuevos comienzos no encuentran sosiego. Si pretendes iniciar algo nuevo, tiene que ser en lunes por la mañana, si eso lo sabe todo el mundo, querer comenzar algo en martes a las cinco es empresa imposible. El fin de año es el momento de los cierres y comienzos por excelencia, nunca hay más carga espiritual para acercarse a aquello que el corazón más desea.</p>



<p>Cuando la voluntad es lánguida, las luces tintineantes, el olor a ponche y Tony Carmargo cantando El Año Viejo envuelve en una atmosfera donde todo es posible, las reconciliaciones y los cambios radicales. Al consumirse las luces de bengala se consumen también los minutos del año 2021. Un año atípico, le llaman, aunque la única diferencia parece ser el uso de cubrebocas y gel antibacterial, en el mejor de los casos. Este año pareció ser un ensayo de lo los que vendrán, una prueba piloto de la nueva normalidad. Aunque, al ser el segundo año en cuarentena los balances de este ciclo se acercan al logro de seguir viva y que las personas a las que se dedica el afecto siguen presentando sus sonrisas en los momentos de desconcierto.</p>



<p>Más que la intención de cambiar y/o alcanzar algún objetivo en este nuevo año, les invito a preguntarse cada cuanto sienten estas emociones, cada cuanto les embarga la nostalgia y el ímpetu por el futuro al mismo tiempo. Si se acercan nuevamente a personas que tocaron su vida, preguntarse por qué quisieran recobrar ese vínculo y por qué ahora. No dejarse llevar por el canto de la sirena de año nuevo y recordar que al ser un ciclo volveremos a este mismo momento, a este mismo espacio que nos traga y envuelve en su agujero negro de oportunidades, al igual que el episodio III de Star Wars, esta nueva esperanza es una película tan mala que es tan buena porque está hecha sobre las ruinas de nuestra nostalgia. La posibilidad de cambio está siempre presente, existe la posibilidad de iniciar un jueves a las diez de la noche, en el ocaso de tu vida o cuando pareciera que lo tienes todo. Todos los momentos, son momentos de cambio, es esta vida.</p>



<p>Finalmente, quisiera dedicar estas últimas líneas a las personas que cada publicación se toman seis minutos para leer lo que esta loca con acceso a internet escribe y reaccionar a ello. Esperando que mis palabras y reflexiones hayan logrado tocar por un momento sus cerebros y seguir haciéndolo el año que comienza, les deseo encuentren lo que sea que estén buscando. Además, gracias a todas aquellas personas que con sus palabras de aliento lograron animarme a comenzar con este proyecto y que son mis admiradoras número uno, todas son familia para mí, Feliz Año Nuevo.</p>
<p>La entrada <a href="https://triadaprimate.org/una-nueva-esperanza-apologia-de-lo-mundano-23/">Una nueva esperanza | Apología de lo mundano #23</a> se publicó primero en <a href="https://triadaprimate.org">Tríada Primate</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
	</channel>
</rss>
