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	<title>Inmanuel Kant archivos - Tríada Primate</title>
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	<title>Inmanuel Kant archivos - Tríada Primate</title>
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		<title>¿Inmortalidad espiritual o trascendencia racional? &#124; OPDV #04</title>
		<link>https://triadaprimate.org/inmortalidad-espiritual-o-trascendencia-racional-opdv-04/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[josenatsuhara]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 28 May 2021 01:32:03 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Columna]]></category>
		<category><![CDATA[OPDV]]></category>
		<category><![CDATA[Ana Laura Vera]]></category>
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		<category><![CDATA[Crítica de la razón pura]]></category>
		<category><![CDATA[Filosofía]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>OPDV (Otro Punto De Vista) #04, una columna de Ana Laura Vera Querido lector. He...</p>
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<p class="has-medium-font-size"><strong>OPDV (Otro Punto De Vista) #04, una columna de Ana Laura Vera</strong></p>



<hr class="wp-block-separator is-style-wide"/>



<p>Querido lector.</p>



<p>He intentado por todos los medios que me han sido posibles realizar las reflexiones que leerás a continuación de manera esquematizada para integrarlas a un formato que facilite su comprensión. No tardarás mucho en notar el fracaso que he conseguido en dicha empresa. Para intentar compensar, sin embargo, el posible caos al que te enfrentarás mientras sigues el sentido de estas ideas, que no son más que la oferta humilde de la mente de esta autora ante el actual ataque de interrogantes respecto a lo que queda después de la vida, propongo un texto que ata reflexiones aparentemente aleatorias con el frágil hilo de la redacción, esperando que, si llegas a perderte en el laberinto de estas elucubraciones, no te sea difícil retomar el camino.</p>



<p>¿Cómo comienza este viaje?</p>



<p>Con una estación de mi propio tren de pensamientos: la inmortalidad. La vida después de la muerte. Describiré lo más escuetamente posible la línea que seguirá dicho tren: 1) La angustia de la muerte (Unamuno). 2) El sinsentido que, por ende, posee la vida. 3) La irracionalidad de dicho pensamiento (Kant). 4) El yo como ser pensante. 5) El yo como ser irracional. 6) La trascendencia como centro y fin del entendimiento del ser humano. 7) Puntos en común entre racionalismo y existencialismo respecto a la trascendencia. Esto, menciono de nuevo, es solamente el esqueleto bocetado que será necesario tener a la mano si deseas disfrutar el viaje. Dicho esto, comencemos.</p>



<div style="height:67px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p><strong>Unamuno y Kant</strong>. ¿Inmortalidad espiritual = Trascendencia racional?</p>



<p>Prometo fielmente que, para evitar divagar en estos pensamientos, haré mi mejor esfuerzo por suponer y centrar mis ideas en el hombre como objeto de estudio. Más específicamente, el hombre, su esencia y su percepción de sí mismo. Para ello, me aferro a las cuerdas que arrojan en esta oleada tormentosa Unamuno con <em>Del sentimiento trágico de la vida</em> y Kant con su <em>Crítica de la razón</em>, que de tanto repetirla en otros semestres ya me la aprendí, así como algunas menciones a otros textos del autor.</p>



<p>El primer planteamiento es simple. Kant diseca al hombre a partir de la razón y su capacidad de conocimiento. Unamuno, por su parte, explora al hombre a partir del sentimiento y de la permanente angustia por la muerte. La <em>Crítica de la razón pura </em>comienza, de hecho, planteando cuatro sencillos cuestionamientos: ¿Qué puedo saber? ¿Qué debo hacer? ¿Qué necesito esperar? ¿Qué es el hombre? Para Kant, las tres primeras preguntas no son más que subíndices que se desprenden de la última. La filosofía de Unamuno se cruza de manera perpendicular con el tercer cuestionamiento kantiano: la esperanza. ¿Cómo conciliar ambos pensamientos?</p>



<p>Mientras que Kant deshebra la primera pregunta en tres elementos esenciales (la libertad, la inmortalidad del alma y la existencia de Dios), Unamuno elaborará todo su pensamiento usando los dos últimos como pilares. Kant estudiará al hombre a partir de cómo este usa la razón para poder construir el conocimiento y, con el conocimiento, construir el mundo. Unamuno se centrará en “el hombre de carne y hueso”, el hombre que siente, reflexiona, se cuestiona y se angustia, sobre todo lo último, un hombre que construye el mundo a partir de aquello que el mundo, la realidad y la incertidumbre le hacen sentir.</p>



<p>Volviendo a las preguntas esenciales de la filosofía de Kant, si las comparamos entonces con el pensamiento unamuniano respecto al hombre, queda claro que, mientras para Kant saber, deber y esperar se encuentran en la misma posición jerárquica, para Unamuno el esperar goza del privilegio de la superioridad. Kant se desenvuelve en la averiguación de cómo el hombre elabora el conocimiento y dónde se dibujan los límites de este y Unamuno se enreda en la trampa que representan estos límites y la imposibilidad de saber si la inmortalidad se encuentra fuera de dicha frontera. ¿Por qué Kant no le brindó a Unamuno alguna salvación que representara un puente entre su filosofía y la del español? Sencillo, porque para Kant la imposibilidad de comprobar empíricamente la trascendencia del alma o la existencia de Dios implicaba una exponencial diferencia de importancia en los conceptos a estudiar. Es esta misma razón la que brinda tanta importancia al tercer cuestionamiento kantiano en la filosofía de Unamuno: si no puedo conocerlo, sólo me queda esperar, tener la esperanza de que es posible. Esta esperanza es la bifurcación que ¾aparentemente¾ separa de manera irreconciliable ambos pensamientos.</p>



<p>Ahora bien, ¿qué papel juega el hombre en el trabajo de ambos filósofos? Para Kant, lo que vale la pena estudiar es la manera en que el hombre entiende, experimenta y descifra el mundo, traduciéndolo en conocimientos concretos. Para Unamuno, por otra parte, el tema central en el hombre es el hombre en sí mismo, cómo percibe el mundo y cómo construye el mundo a partir de su presencia en y su interacción con él. Kant no involucra al hombre con el mundo, puesto que, si lo hace, es altamente posible que sus hallazgos queden truncados en los callejones sin salida que implican la no comprobación. Por tanto, Kant descarta de entrada el sentimentalismo como fuente o variable de conocimiento. Unamuno vuelve al hombre lo único que vale la pena del mundo, principalmente porque, a diferencia de Kant, Unamuno considera que no tiene ningún sentido el estudio del mundo si no se va a someter este estudio al filtro que implica la relación del hombre con el mundo, o más específicamente, con la realidad, sobre todo la no tangible ¾irónicamente, quizás, este es el primer punto que ambos filósofos tocan en común, la intangibilidad de sus objetos de estudio: sentimiento y razón¾. Para Unamuno, no hay forma de estudiar aspecto alguno del hombre sin implicar los sentimientos que éste experimenta, pues son los sentimientos, precisamente, en lo que consiste su esencia humana.</p>



<p>Ambos pensadores tocan tierra en común al momento en que colocan al hombre como fin único. Para el alemán, es importante la razón del hombre porque es precisamente ésta lo que lo distingue de cualquier otro ser, dibujando perfectamente los contornos de su pensamiento “obra de tal manera que uses la humanidad, tanto en tu persona como en la persona de cualquier otro, siempre como un fin al mismo tiempo, y nunca solamente como un medio”, siendo así el resto de los seres posibles medios. Para el español, el hombre no necesita distinguirse como fin o medio: el hombre es el fin y no hay nada más que el fin.</p>



<p>Toma aire, querido lector, se viene un pequeño tope en el camino. ¿Qué se problematiza en este punto? Mientras Kant comienza su trayecto estableciendo que las reglas del juego se basan el estudio único de la razón comprobable, descifrable y conocible, Unamuno entra de lleno en el hombre como criatura de sentimientos, mismos que lo llevan a la inevitabilidad de la reflexión trascendental y metafísica, ¿quién soy? ¿Qué hago aquí? ¿Qué habrá cuando me haya ido? ¿A dónde iré? En algún punto de sus caminos, los autores coinciden para volver a alejarse. El siguiente encuentro después del último llega precisamente en la trascendencia (moral para Kant, espiritual para Unamuno). Retomando la reformulación kantiana: “Obra como si la máxima de tu acción debiera tornarse, por tu voluntad, ley universal de la naturaleza”, nos encontramos con la moral, tercer terreno en común entre ambos autores. Lo expondré de la forma más simple posible: para Kant, dado que el hombre es por naturaleza un ser racional, no hay otro camino que la moral puesto que el comportamiento adecuado del hombre es el resultado de un hombre racional, un hombre pensante; para Unamuno, la moral se ve condicionada por la angustia de la inmortalidad: “obra de tal modo que merezcas a tu propio juicio y a juicio de los demás la eternidad, que te hagas insustituible, que no merezcas morir”. La moral de Kant es inevitable porque es lo que se debe hacer (segundo cuestionamiento kantiano), es porque debe. La moral de Unamuno es condicionada porque sólo así es posible esperar la inmortalidad (tercer cuestionamiento kantiano), es porque espera.</p>



<p>Y aunque parezca una terrible e inevitable separación la moral entre ambos filósofos, me alegra bastante anunciar, no solamente la cercanía del final en este trayecto, lector, sino también un increíble punto de “conciliación” entre ambos autores que, al menos a mí, me brinda una paz desbordante: ambos autores saben, en diferente medida, que la moral implica relaciones sociales. Para Kant, la sociedad es necesaria puesto que el resto de la humanidad ejercerá de guía y compañía en la solitaria travesía que puede parecer la moral, alejándonos del egoísmo, el deseo individual y el objetivo de bienestar común impuesto en la máxima kantiana del imperativo categórico. Para Unamuno la humanidad no es solo la compañía en la constante agonía de la incertidumbre, sino que es también el receptáculo, reflejo y origen de la esencia del hombre ¾el sentimiento¾, además del jurado permanente que encarrile a la moral en busca de la inmortalidad como compensación.</p>



<p>Presento ahora el puente que ofrezco de salvación entre la estructura inamovible de l razón y la tormenta de la intrascendencia espiritual: mientras Unamuno buscaba con fervor una luz en la incertidumbre de la inmortalidad <strong>individual</strong> ¾irónico, viniendo del pensador que desentrañaba al hombre como <strong>hermano</strong>¾ que perpetuara la existencia y consolara el absurdo camusiano de una vida con un inevitable fin y sin un sentido real, Kant le había dado la respuesta entre líneas: la razón y la moral son la trascendencia, sólo que no individual, sino colectiva. <strong>Somos</strong> ¾seres morales¾ porque <strong>debemos ser</strong>, porque al <strong>ser</strong> todos, <strong>todos</strong> nos salvamos.</p>



<p>Y ahora, lector, hemos llegado juntos a la última estación de este tren de pensamientos. Lo prometido es deuda, te advertí que era solamente redacción lo que ataba estas frágiles reflexiones. Quizás hayas quedado insatisfecho o, quizás, con algo de suerte, hallaste, al igual que yo, algo de paz al final del trayecto, si es que también caíste por accidente en el pozo profundo, oscuro y resbaladizo del existencialismo absurdo del buen Camus en algún punto de tu vida. Lo que sí espero de todo corazón, es que, satisfecho o no, al menos hayas disfrutado la visita.</p>
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		<title>Full Metal Alchemist: Brotherhood. Los abismos del protagonista (parte 2) &#124; Versailles Anime #26</title>
		<link>https://triadaprimate.org/full-metal-alchemist-brotherhood-los-abismos-del-protagonista-parte-02-versailles-anime-26/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[josenatsuhara]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 15 May 2021 02:05:02 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Columna]]></category>
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		<category><![CDATA[Alquimia]]></category>
		<category><![CDATA[Anime]]></category>
		<category><![CDATA[Edward Elric]]></category>
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<p class="has-medium-font-size"><strong>Versailles Anime #26, una columna de Francisco Maldonado</strong></p>



<hr class="wp-block-separator is-style-wide"/>



<p><strong><em>Tercer abismo: La piedra filosofal.</em></strong></p>



<p>Llegamos al tercer y último abismo, los hermanos <em>Elric, </em>por diferentes eventos, terminan teniendo un código muy difícil de descifrar, el mismo que contiene las instrucciones para la creación de las piedras filosofales. Con este artículo, <em>Edward </em>sería lo suficientemente poderoso para desafiar el intercambio equivalente y recuperar al fin sus cuerpos. Con toda la esperanza y siendo este el único método que hasta ese momento les otorgaba alguna posibilidad, descifran el código. Pero lo que obtuvieron como resultado, fue que el material necesario para crear estas piedras, son las vidas de seres humanos. Aquí, es donde tenemos de nuevo un dilema ético; además es donde creo que se empieza a reflejar de manera más visible la ética <em>Kantiana</em> de los hermanos <em>Elric. </em>Hay una frase de <em>Immanuel Kant</em> en su libro llamado <em>Fundamentación de la Metafísica de las Costumbres</em> que dice:</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-style-default is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow"><p><strong><em>Es imposible nada en el mundo o fuera de él que pueda ser llamado absolutamente bueno, excepto una buena voluntad.</em></strong></p><cite><em>Immanuel Kant</em></cite></blockquote>



<p>Aquí conviene preguntarnos: ¿Qué es realmente una buena voluntad? Para <em>Kant</em>, es aquella voluntad que actúa por el deber, es decir, <em>Kant</em> interioriza lo esencial de la ética. <em>Kant </em>sitúa su núcleo, no en la acción per se y aún menos en las consecuencias de la acción, sino en los motivos interiores que llevan al ser a obrar. Y es que seamos honestos, el ser humano no actúa por “deber” desde que se despierta hasta que se acuesta, el día a día está compuesto por actos mecánicos y otros placenteros que no se computan dentro del campo de la ética y que son moralmente neutros. Creamos acciones que se realizan con vistas a alcanzar un fin, no necesariamente por deber, sino también por gusto, placer o inclinación de cualquier tipo. <em>Kant</em>, respeta estos ámbitos de existencia humana que no son parte de la estricta moralidad. Es más, él los denomina <em>Imperativos Hipotéticos</em>. Pero cuando hay que hablar de ética, eso sí conlleva hablar de deber; y, por ende, es hablar de la <em>razón práctica </em>o mejor dicho, de <em>el imperativo categórico.</em></p>



<p>Pues bien, una filosofía práctica como es la <em>kantiana</em>, nos habla de la libertad como la capacidad de regirnos por la razón, de poder obedecer las reglas que nosotros mismos como ser racional nos hemos impuesto. Básicamente, una ley moral. Los hermanos <em>Elric</em> quieren conseguir sus cuerpos, pero sin lastimar o matar a nadie. Tanto <em>Mustang </em>como <em>Hawkeye</em>, viendo que son simples niños, les comentan que ello es absurdo y muy inocente de su parte, que solo están siguiendo una senda más difícil. Y es que resulta normal que lo digan, ellos son militares, han matado a muchas personas en nombre del <em>deber</em>. Pero este al final es el camino que decidieron transitar, <em>Roy Mustang</em> está dispuesto a ser el villano de la película con tal de traer un mejor futuro a las próximas generaciones. Los héroes en tiempos de guerra no son más que asesinos de masas en tiempos de paz. Por su parte, <em>Hawkeye</em> no cree que su palabra tenga peso porque sus manos están manchadas de sangre.</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-style-default is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow"><p><strong><em>Es incondicional, no atiende a circunstancias empíricas, es obligatorio, universal. Corresponde a la moral autónoma y su cumplimiento es lo que hace que el sujeto adquiera su dimensión trascendental.</em></strong></p><cite><em><em>Immanuel Kant</em></em></cite></blockquote>



<p>Luego de saber los materiales de las piedras filosofales, a los hermanos <em>Elric</em>, se les presentaron múltiples oportunidades para usarlas y recuperar sus cuerpos. Pero ellos siguieron siendo fieles a su ética, al imperativo categórico responde una llamada a la humanidad.</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-style-default is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow"><p><strong><em>Obra de tal modo que trates a la humanidad, tanto en tu propia persona como en la de los demás, siempre y al mismo tiempo como un fin, y nunca solo como un medio.</em></strong></p><cite><em>Immanuel Kant</em></cite></blockquote>



<p>Utilizar la piedra filosofal, sería utilizar a todas esas personas como un medio para su fin. Hubo cierta controversia sobre si esas almas fallecidas no son más que energía almacenada, o si caso contrario, son seres humanos que viven y respiran. Y es que, de cierta manera, <em>Edward </em>tuvo un dilema con eso, tuvo que vivir con ese remordimiento luego de salir del cuerpo de <em>Glutony</em>, ya que, si él aceptaba que esas almas que utilizó eran simple energía, entonces <em>Alphonse</em>, por extensión, también sería una simple energía dentro de una armadura. Pero tal vez lo más destacable sea que ambos se mantienen firmes en su compasión, aún mucho antes de obtener las respuestas. Como la ocasión en que <em>Edward </em>se refirió a aquel monstruo que crearon como un humano, inclusive le hizo una tumba. O la vez que no pudo evitar sentir pena por <em>Envy</em>, convenciendo a <em>Roy</em> de que no lo matara.</p>



<p>Tanto para <em>Kant </em>como para los hermanos <em>Elric</em>, todos tienen el derecho a vivir, todos tienen sus derechos como individuos, <em>el hombre es un fin en sí mismo y no un medio para los fines de los demás. </em>El ser humano debe vivir para si mismo, sin sacrificarse por los demás ni sacrificar a los demás por si mismo. El momento en que <em>Ed</em> entró en una nueva etapa de maduración, fue en su charla con <em>Hawkeye</em>, cuando esta le habla del autosacrificio de <em>Roy Mustang </em>por el país, y este le recrimina que es solo un acto de autosatisfacción, recordando al instante lo que aprendió con <em>Alphonse </em>en su primera batalla con <em>Scar</em>, cuando intentó sacrificarse por él. De cierta manera, <em>Edward </em>estuvo respondiendo a esos sentimientos de <em>Alphonse </em>desde aquel día de lluvia; estamos vivos, y estando vivos podemos hacer algo no solo por nosotros sino también por la humanidad, el sacrificio no lleva a ninguna parte, levántate y camina hacia adelante. Siempre que tengas la oportunidad de vivir, tómala y actúa para darle algo de valor a la vida.</p>



<p>En cada tomo que reviso, capítulo que veo nuevamente y cada diálogo que repaso, no puedo evitar sentir lo bien escrita que está esta serie. Personajes que se sienten vivos, que tienen errores y aprenden de ellos. Personajes que entienden el valor de la vida, uno es todo y todo es uno. Todos somos una pieza que forma parte de la gran corriente del mundo, solo podremos convertir esa corriente en algo positivo a través de nuestras <em>“buenas voluntades”</em>. En el capítulo 72 del manga es donde mejor se nos muestra esto, <em>Winry </em>decide no tomar el camino de la venganza y decide curar a hombre que curiosamente lleva por nombre <em>Scar (cicatriz)</em>. <em>Winry</em> no lo puede perdonar a <em>Scar</em> por lo que hizo (mató a sus padres), los <em>Ishvalanos </em>nunca podrán perdonar todas las atrocidades cometidas contra ellos, pero deben aguantar esa rabia. Necesitan estar de pie para cortar los lazos de odio en el mundo, esto es lo que <em>Kant</em> denomina como <em>“buena voluntad”</em>, el actuar por deber.</p>



<p><em>Kant </em>nos habla mucho en sus obras, de como uno de sus grandes referentes fue <em>Jean-Jaques Rousseau</em>:</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-style-default is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow"><p><strong><em>Soy un investigador por inclinación. Siento una consumidora sed de conocimiento, la inquietud que acompaña al deseo de progresar en él, y satisfacción a cada avance que se produce en él. Hubo un tiempo en que creía que esto constituía el honor y despreciaba a la gente, que no sabe nada. Rousseau me corrigió en esto. Aprendí a honrar a los hombres, y me sentiría más inútil que el trabajador común si no creyera que esta opinión mía puede dar valor a todos los demás para establecer los derechos de la humanidad.</em></strong></p><cite><em>Immanuel Kant</em></cite></blockquote>



<p>Llámenme loco, pero mucho de la evolución de <em>Edward Elric</em> a lo largo de sus tres abismos en esta frase de <em>Kant. </em>Y más aún, si hablamos del clímax más ético de la serie. El cual es una prueba de cuánto ha madurado y aprendido <em>Edward</em> a lo largo de su travesía, el momento en el que derrotan a <em>Padre</em>. La guerra finaliza y el mundo está a salvo, pero ahora, <em>Edward </em>está tratando de encontrar de forma desesperada, una manera de recuperar a un <em>Alphonse</em> que rompió sus ataduras con su armadura para que <em>Ed</em> recupere su brazo, un <em>Alphonse</em> que sabe que su hermano volverá por él. En cuestión de pocos minutos o dos páginas, la obra le da dos opciones, usar una de las piedras filosofales o aceptar el sacrificio de <em>Hohenhaim. </em>Pero ¿por qué tienes que morir por él? Usar otra vida para traer de vuelta a <em>Alphonse</em> sería como usar a un ser humano para un fin, además de ser algo que ni siquiera el mismo <em>Alphonse </em>querría.</p>



<p>Es una escena muy conmovedora porque es la primera vez que <em>Edward </em>se refiere a <em>Hohenhaim </em>como su padre. Y creo que es en ese momento donde su mente le hace <em>click</em>, decide sacrificar no una vida, sino su puerta de la verdad. <em>Edward, </em>recordando todas sus experiencias, todo lo que aprendió y a todos sus seres queridos, le gana a una muy contenta verdad, que lo felicita por tener la capacidad de ganar sin perder sus principios tanto éticos como morales, y sin que nadie tenga que perder la vida. La serie finaliza con nuestro protagonista con su <em>automail (prótesis) </em>en su pierna izquierda, su cicatriz que le recordará sus errores, pero que al mismo tiempo es su soporte para seguir caminando. Una lección sin dolor no tiene sentido, y eso es porque no se puede ganar algo sin sacrificar algo a cambio. Sin embargo, una vez que hayas soportado ese dolor y lo hayas superado, ganarás un corazón que es más fuerte que todo lo demás, un corazón de acero. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;</p>
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