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Poesía y Humanidades

3 poemas de NATALIA BUSTAMANTE (México) | PR1MERA LÍNEA: Catálogo Curado de Poesía Internacional

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3 poemas de NATALIA BUSTAMANTE. #PoesíaMexicana
PR1MERA LÍNEA: Catálogo Curado de Poesía Internacional


Ciudades arrasadas o cómo el Radif salvó Bagdad

I
Pienso en la tristeza como un aguijón erguido
sobre las dunas urbanizadas
me duelen los camiones que pasan lento
como castigo de dios porque miré esta ciudad
///romperse en la memoria///

II
Veinte mujeres trabajan de siete a siete
con espinas en el cuerpo
y quedo a la orilla esperando
todas las canciones de agosto,
Pero Agustín insiste:
“…III
me deprime saludar a mis compañeros
me deprime mi escritorio barato, mi silla que no gira
la ventana que no se abre y desde la que solo puedo ver
una fosforera rosada en el techo de la casa contigua,
esa fosforera es mi corazón…”

III
Para no mirar tan lejos despliegue su vista
sobre el amanecer de la pestilencia citadina
donde los perros se avergüenzan
de monedas derrochadas
en tiendas de infancias
cosidas por sus manos.

IV
A veces los ojos se apagan y el camino
es el mismo si transito por Nayaf, o si huyo de
de Siria igual que cuando cargo sin rostro
el
cuerpo
de
la
poeta.

V
Sobrevivir a la música del sur
como una mancha inherente al mapa
caminar sobre los tejados de Irak
con una trompeta en las manos
es el antídoto a mil años de olvido
Por eso desde mi azotea veo caer ciudades lacustres
abro la posibilidad a lo inacabado
quiero liberar a las sombras del dolor.

No era necesario hablarnos de Medio Oriente porque el hálito siempre tomaba once en nuestra mesa

I
No crecimos cercados por murallas circulares
ni en medio de jardines que nos contaban
la historia de la humanidad a través del ritmo
Tampoco vimos adolecer desiertos donde los poetas
se encontraban en las esquinas de Babilonia
bebiendo té a las doce y quince.

II
Ahmad Shamlú no creía en la vaciedad
paseaba en las calles de su infancia
por las luces del futuro que lo sostuvieron
hasta la cumbre de su vida.

III
Mis amigos caminaron contracorriente
necesitábamos salvarnos del olvido y la bocanada
oscura de un país que remaba en contra del recuerdo
pero crecimos y la noche se hundió sobre todos los mares
guardaron el polvo del abrazo que dejaron ir
otros, sí llamaron
ya no éramos los mismos.

Poema sobre una ceguera

Después que el mundo apagara su luz
no pude sentir el revoloteo de las moscas,
pero las abejas seguían rugiendo alrededor del nido
Como una madre respira la agonía de sus hijos
orillados al silencio dulce y antiguo aniquilador del exilio
así nos llevaron hasta la suciedad del
P R O G R E S O
ríos de miseria cruzan la panamericana como una cruz que siempre
crece desde el cielo.


Natalia Bustamante

Natalia Bustamante nació en el Distrito Federal, México en 1994. Actualmente vive en Tecámac, Estado de México. Es historiadora por la Universidad Autónoma de la Ciudad de México. Sus poemas han aparecido en revistas digitales e impresas en México y Chile como Teresa Magazine, Los Nadies y Revista KUMA. Recientemente aparece en la Antología KUMA en la ciudad de Santiago. En historia ha publicado sobre Microhistoria italiana y pueblos originarios de México.

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