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Poesía y Humanidades

Formas: Being Queens | Deconstruyendo la otredad #11

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Deconstruyendo la otredad #11, una columna de Beli Delgado


La humanidad —entendida inicialmente como masa— es capaz de generar características que nos ayudan a conformarnos e identificarnos como un individuo en particular, portador de un nombre, una nacionalidad, una fecha de nacimiento, afinidades, disgustos, temperamento y formas de presentarnos desde nuestra propia concepción, una de esas presentaciones se ve proyectada en nuestra forma de vestir, calzar y de los accesorios que utilizamos para conformar nuestro estilo a favor de distinciones aún más evidentes.

La moda es un tema muy importante, y sus derivados contemporáneos suelen ser polémicos: la fast fashion, la apropiación de conceptos culturales y las nociones de clases son un marco de desarrollo. Es indiscutible el posicionamiento o imagen que proyecta la manera de vestirnos y las ideas que dirigen nuestras elecciones en una amplia gama de piezas. Comunicamos al vestirnos.

El mundo siempre ha sido muy diverso, lo que ha cambiado ahora son los aspectos de reconocimiento, responsabilidad y respeto a estas diversidades, aunque yo diría que a este tipo de nociones diferenciadas, suelen ser desplazadas por contraste, por lo que llegan a construirse como otredades. Un tema muy interesante y sumamente explorado, es el de la sexualidad: el género y los tipos de orientación sexual.

Considero que cada uno de esos rubros cuenta con lineas de estudio hoy identificadas, pese a ello, siguen existiendo problemas para respetar las diferentes perspectivas de la diversidad.  A lo largo de la historia existieron múltiples figuras de otredad construidas a partir de los esquemas regentes de diferenciación y de favorecimientos de todo tipo. Esta vez dedicaremos la columna a hablar de figuras cimentadas en la cultura, de las Drag Queen.

No vamos a detenernos en quiénes son, ni de dónde provienen, ya que es un tema amplio hablar de la sátira y de contextos represivos ahora, lo que sí creo que es importante destacar, es que las Drag no están ligadas a una preferencia sexual particular, lo que hace, se acentúen las diferencias con el travestismo u otros tipos de expresión de la misma gama.  

Hoy día, las drag crean personajes desde sus propias ideas y preferencias, son personas que tienen concepciones particulares de la vida y aún más de la belleza y de las formas. Extreme Beauty Routine (2020) de Vogue es una serie —de lo que yo llamaría— mini documentales, hasta el momento cuenta con 12 episodios que duran en promedio, alrededor de diez minutos, disponibles en la plataforma de YouTube. En cada video aparecen Drags icónicas de UK. 

En cada episodio se muestran las rutinas de creación de sus personajes, sus influencias y el universo que soporta la expresión más madura del mismo, sin embargo también se da apertura al camino, la condición emocional y la historia de las personas que hacen de Drags, sus dificultades y anhelos, todo con un toque de la chispa de su personalidad y de su manera de ver la vida. Es una serie de minidocumentales que te acerca a la humanidad de las Drags y te ayuda, no sólo a comprender sus estilos y elecciones, sino a acercarte a su noble diversidad. 

Las Drag interpretan diversos papeles y emplean ciertas técnicas de maquillaje que representan aspectos a nivel cultural y personal, la sofisticación de sus ideas es invaluable, no obstante al escuchar qué pasó o cómo se dieron las cosas, nos damos cuenta a qué tipo de mundo nos enfrentamos. Me refiero a que en algunos episodios, las drag hablan acerca de sus sentimientos en la adolescencia, cuándo y por qué abandonaron sus hogares, algunos comentan si tienen esquemas psicológicos depresivos; ahondan en su estilo, en qué representa lo galáctico, lo oscuro o lo color pastel para ellos y en su creación específicamente.

Debemos tener presente que la belleza y las elecciones de nuestros accesorios suponen un forma y una idea de lo que queremos simbolizar o dar a conocer desde nuestras ideas personales, lo mismo sucede con cada drag, delinean formas y contornos que sirven a sus propósitos e ideales. Aunque a algunos les parezca extremo, es una forma de ver o combatir la vida y las reglas —implícitas en la sociedad el vestirse “normal” o en la tendencia de moda—, una manera de expresarnos, uno recurre a la imagen en servicio de uno mismo. Más que considerarlo belleza extrema, lo veo como una propuesta de la libertad y de diversidad. ¡Arriba un mundo con más Drag y libertad de expresión!

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