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Jardín de flores volátiles: Margaritas Podridas | Miscelánea WAV #13

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Miscelánea WAV #13, una columna de Enrique Chávez


La escena musical del norte de México es una chingonería, así de simple. En general, todo el territorio tiene sus bandotas insignia y sus propios movimientos en cuanto a géneros; sin embargo, todo lo que compete a la frontera norte del país siempre va a tener un sonido único que se separa a lo producido en otros lugares mexas. Es algo muy curioso, pero esta parte de Meméjico tiene bandas y elementos artísticos irrepetibles. Si nos ponemos muy quisquillosos, actualmente en México sólo podría haber dos núcleos fundamentales de creación sonora: el del centro del país, encabezado por la Ciudad de México y en donde convergen la mayoría de los proyectos del centro-sur, y el del norte, donde se desarrolla otra apertura a la diversidad creativa y se comparten ciertos lineamientos en ciudades como Tijuana y Sonora.

De cualquier forma, la escena norte siempre va a tener su propio escenario de gloria y desmadre. Shoegaze, post-punk, dreamgaze, dance-punk, punk hardcore, noise rock e indie encabezan apenas una pequeña fracción de todo lo que la escena norte puede ofrecernos en su universo sonoro. Bandas como Señor Kino, Memory Leak, los bizarros NecroMorfo, Sgt. Papers, DRIMS, Local Champion y Hong Kong Blood Opera lideran la nueva ola de propuestas auditivas que están rompiendo madres a lo largo de todo México. Sin embargo, una de mis bandas favoritas de todo ese apartado territorial de la música mexa en definitiva sería Margaritas Podridas, una banda de Hermosillo, Sonora inmiscuida en el dreamgaze/shoegaze/grunge/noise/punk que comenzaron llamándose, acertadamente, Rotten Daisies. Con un EP titulado Porcelain Mannequin[1] (2018) y varios nuevos sencillos repartidos a lo largo de San Spotify y Bandcamp, Margaritas Podridas debe ser, junto a la nueva faceta de Señor Kino, la definición perfecta de cómo moldear un sonido único, inmersivo, caótico y dulce en un mismo proyecto.

Hace algunos días la revista Alternative Press seleccionó a la banda dentro de su nota 20 bands keeping the Riot Grrrl spirit alive in their own unique way y yo no podría estar más de acuerdo. Verguísima banda y verguísima su sonido! Inmiscuida en una suerte de shoegaze colateral mezclado con ciertas emociones noise-punk, Margaritas Podridas encuentra su propia imagen en estos géneros y en otros movimientos como el Riot Grrrl, vertiente feminista del punk nacida en los proto-90s y que actualmente sigue manifestando una conducta irreverente, increíble y visceral para condensar sus intenciones y su faceta artística.

Una de las cosas más chingonas de Margaritas Podridas es que no se cierra en la exploración de un solo género. Yo mismo conocí a la banda en su primera etapa creativa y puedo decir que fue una experiencia sorprendente y acogedora. Rotten Daisies debió ser una de esas primeras neo-bandillas mexas en explorar conceptos bien definidos desde el Riot Grrrl, y decirlo se queda corto en comparación de escucharlo. El álbum Porcelain Mannequin, del que se desprenden grandes rolas como Hurt Heart o Cock Diesel, mostraba una estética mucho más efusiva, ligada a un punk incómodo, atrevido y dinámico. Pocas bandas logran eclosionar los conceptos de la identidad y las peripecias humanas desde el desvergue punk/noise, y en su momento Rotten Daisies fue todo un boom para su propio movimiento norteño y la música mexa en general.

Después de esta etapa más punketa de Rotten Daisies, el cambio a Margaritas Podridas es mi favorito. Si de por sí ya teníamos un par de indicios shoegaze en alguna de sus rolas anteriores, este cambio total hacia lo intangible logra una de las mejores interpretaciones del género en todo el movimiento del norte mexa. Es difícil explicar de qué va este desmadre, pero sí puedo asegurarles que es muy difícil cuajar un shoegaze que no se sienta repetitivo, incoloro y deshonesto, y Margaritas Podridas logra ese toque necesario para desentrañar un sonido envolvente y agridulce.

Hay que decirlo: la música de Margaritas Podridas es muy diferente a todo lo que podríamos escuchar en otras bandas de dreamgaze mexa y sus derivados. No sé si ustedes sientan lo mismo, pero existe una intención contemporánea de emular los coros bloody-valentinescos/slowdivenianos y nomás te sacan de la experiencia shoegaze. Sin embargo, Margaritas Podridas es otro pedo. Siguiendo una creación sonora-lírica simple, pero bien ejecutada y apoteósica, la banda se mete a la exploración de temas y sonidos ligados a la contemplación, la naturaleza, la dulzura y el caos premeditado, logrando que su propia música se sienta fresca, intuitiva e hipnotizante a más no poder.

El shoegaze/dreamgaze de la banda es diferente porque se le añaden ciertos elementos a lo que ya es “clásico”. El bajo y las guitarras atacan desde ciertos rincones de la distorsión y la arritmia, provocando esos paisajes de lisergia pura y descensos mágicos característicos del dreamgaze, mientras que la bataca condensa estas inmersiones desde una tranquilidad antinatural y devastadora. Para terminar de amarrar la ecuación, la voz en la banda se vuelve una chingonería al reconocerse desde la ubicuidad, el destiempo y el abismo. Margaritas Podridas es una de esas bandas que te deja cuajado a la mitad del viaje y todavía te da tiempo de regresar al comienzo. Una chulada, la neta.   

Sin dudarlo, mi rola favorita de Margaritas Podridas es Wow[2]. Tiene todo lo mejor de esta bandota: voces omnipotentes, un bajo sumamente inmersivo, guitarrazos shoegaze llenos de distorsión y ritmos lentos, pero certeros. Todo esto en conjunto logra una de las mejores manifestaciones del género en todo México, y seguramente todavía hay grandes sorpresas para explorar en estos próximos meses de post-pandemia y desmadres mediáticos. De cualquier forma, Wow es una rola increíble y mi recomendación personal para adentrarse en la música de esta banda sonoerense. Podría escucharla todo el pinche día y jamás me cansaría de ella, y aun así sus otros sencillos, Pétalos Mordidos[3] y Ceremonia[4], no se quedan atrás. Cualquier faceta de la banda que elijan, ya sean los desmadrosos y riotezcos Rotten Daisies o los melifluos Margaritas Podridas, siempre tendrá ese toque crunch y enérgico que tanto caracteriza a las bandas del norte, y probablemente sea por eso que la música de esta bandota nos encanta a chingos de personas.


[1] https://margaritaspodridas.bandcamp.com/album/porcelain-mannequin
[2] https://margaritaspodridas.bandcamp.com/track/wow
[3] https://margaritaspodridas.bandcamp.com/track/p-talos-mordidos
[4] https://margaritaspodridas.bandcamp.com/track/ceremonia

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