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Poesía y Humanidades

El arte Drag | Apología de lo mundano #10

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Apología de lo mundano #10, una columna de Paola Arce


Esta semana comenzó junio, enmarcado desde hace un par de años como el mes de Orgullo LGBTTTTIQA+. Los actos de lucha social, visibilidad y respeto a los derechos humanos han logrado que cada año, desde hace poco menos de cinco años nos llenemos de colores y expresiones de diversidad que atentan contra el patriarcado y sus roles de género, cada junio con más intensidad y presencia que el anterior.

Respeto y admiro la pelea y esfuerzo diario que viven aquellas personas que, por su orientación sexual, identidad o expresión de genero se han visto discriminadas o disminuidas en su calidad de personas por una sociedad que justifica sus actos de violencia en la libertad de expresión o adscripciones religiosas; en donde el acceso a la justicia es diferenciado y los organismos de protección ciudadana carecen de capacitación en diversidad sexual. Siempre será importante, desde la trinchera propia, posicionarse abierta y firmemente en contra de cualquier tipo de discriminación y/o violencia. Sin embargo, también considero no es mi postura como mujer heterosexual hablar de una vivencia que no atraviesa mi piel. Por lo que en esta ocasión me gustaría referirme a un espacio artístico admirable que me embelesa desde hace ya un par de años perteneciente al mundo de la diversidad sexual, la abolición del género y la libertad de ser: El arte Drag.

Esta práctica, cuyos inicios carecen de un consenso específico sobre todo recordando que utilizar alguna prenda u objeto que no estuviera “permitido” era incluso un delito, por lo que este tipo de arte se realizaba primordialmente en secrecía dentro de grupos o clubes pequeños. El término es comúnmente relacionado al teatro shakesperiano en donde la mujer no podía participar como actriz, por lo que los hombres hacían los papeles que les correspondían para lo que utilizaban vestidos, maquillaje y pelucas (Dress Like a Girl). Sin embargo, hoy en día sabemos que la persona que hace Drag no precisamente tiene que ser un hombre homosexual, sino que cualquier persona sin importar su identidad de género y orientación sexual puede involucrarse en esta fantasía. Existen las Drag Queens, en donde se utilizan recursos concebidos socialmente como femeninos y los Drag Kings en donde se utilizan aquellos socialmente definidos como masculinos. Aquí hay que detenerse para hacer una aclaración puntual: femenino y masculino no son intrínsecos a mujer y hombre respectivamente, se trata de características socio-culturales establecidas milenariamente a partir de la diferencia binaria de los sexos. Y es que no se trata de vestirse de mujer sino de representar una serie de elementos culturales y simbólicos en el marco de lo andrógino haciendo comedia, sátira, espectáculo, en fin… un arte.

Pero ¿Qué es el Drag? Mi definición personal: un mundo intergaláctico en donde las prendas, maquillaje y expresiones faciales pueden contar una historia, crear un discurso político, contar con potencia transformadora y claro, también entretener y divertir a quién lo mira. Tiene la capacidad de definir lo indefinible.

A partir de esta apertura y flexibilidad consecuencia de una larga y extenuante lucha en contra de la injusticia realizada por activistas LGBTTTTIQA+, muchas empresas de consumo, entretenimiento, turismo, transporte entre otras han incorporado a sus filas personas pertenecientes a la diversidad sexual o bien han implementado campañas de difusión en donde utilizan diferentes atavíos pertenecientes a la comunidad. Algunos opinan que se trata de estrategias de mercadotecnia que poco tienen que ver con la tolerancia o el respeto, pero son precisamente estos actos tal vez interesados en la atracción de clientes más que en la promoción de derechos fundamentales los que logran garantizar la representación en los espacios públicos de aquellas personas que por mucho más de un siglo han permanecido en la sombra de las llamadas “faltas a la moral”. Las marcas de moda denominadas como “alta costura” han incluido dentro de sus modelos a personas que se pronuncian como no binarias o bien han dejado de separar sus productos como “para hombre” y “para mujer”, en cambio, han optado por una moda Genderless (sin género). No dejemos de lado que la cultura también se construye a través de los productos que consumimos. Un ejemplo de esto es cómo una campaña de Gillete en los años 20’s, con el propósito de atraer a las mujeres como un nuevo grupo de clientes, se convirtió en toda una cultura acerca de la depilación como sinónimo de belleza e higiene. Por lo que, desvirtuados o no los motivos, el hecho de que existan en el pensamiento colectivo nuevas maneras de concebir el género es un agente activo de cambio. Sobre todo, si consideramos que la organización patriarcal se sustenta en estas diferencias naturales como motivos para segregar a las personas, otorgarles derechos, atribuciones y definirlas desde su nacimiento.

Uno ejemplo reciente es la campaña de Renatta Cosmetics con la Drag Queen Turbulence Queen porque ¿quién mejor que una Drag, que pasa de tres a seis horas realizando un maquillaje icónico para hablar de estos productos? Los tiempos avanzan vertiginosamente y una de las grandes ventajas que la tecnología ha brindado es la posibilidad de salir de anonimato y crear los espacios propios para la expresión en contraposición con aquellos lugares determinados para hombres blancos. La plataforma Youtube ha sido un semillero de programas inclusivos LGBTTTTIQA+. Aunque la mayoría en México por casualidad o intención hemos conocido el Show RuPaul s Drag Race, proveniente de nuestro vecino cercano Estados Unidos, pocos saben de la existencia de show con temática Drag en nuestro país por lo que hoy le traigo un par de recomendaciones para iniciar sus conocimientos en el mundo Drag.

  1. La Más Draga: LA competencia de Drag’s mexicanas por excelencia, creada y producida por Carlo Villarreal y Bruno Olvez. La competencia está orientada a enaltecer los simbolismos y creencias propias de la cultura mexicana explotando la creatividad y sano juicio de sus concursantes. Una opción divertida, llena de sobresaltos y polémicas varias. Cuenta con tres temporadas disponibles en Youtube en espera de una cuarta que se presume se estrenará en septiembre de este año. Como objetivo, además del entretenimiento, tienen la visibilidad de sus artistas y la creación de un espacio seguro para expresarse libremente. Si a usted, como buen latino, le encanta el chisme, esta es su opción para comenzar.
  2. Toma Mi Dinerita: Competencia Drag creada y producida por los Youtubers Ricardo Peralta y César Doroteo (alias Pepe y Teo). Cuenta con una temporada disponible en Youtube y con una segunda próxima a estrenarse en estas fechas. Además de compartir con su antecesora el gusto por el arte y el trabajo bien hecho también se encarga de realizar homenajes a grandes mujeres de la escena musical a través de sus Drag Queen’s. Si lo suyo son las coreografías y el lip sync esta es su opción para comenzar.

Recomiendo vaya y visite los canales de competencias Drag’s y escuche desde viva voz de quién lo representa lo que es el Drag. Los looks y shows presentes en estas competencias tienen detrás meses de trabajo realizado por sus participantes. Dinero, corazón e ilusiones invertidas. Puede ver las mismas fórmulas de entretenimiento regurgitadas desde el año 2000 en la televisión abierta o darse la oportunidad de conocer algo nuevo, diferente y que sin duda le dejará con la boca abierta.

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