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Poesía y Humanidades

Fonotecas virtuales anticorrosión 01: How Nothing Feels | Miscelánea WAV #12

7 minutos de lectura

Miscelánea WAV #12, una columna de Enrique Chávez


Últimamente han sido días muy divertidos-pesados en cuanto mi “trabajo” de promotor. Ya estamos saliendo de la contingencia post-covid aquí en México y poco a poco la gente comienza a reactivarse en estos desmadres de la producción y difusión sonora. Bandas, espectadores casuales, agencias-colectivos y melómanos de closet andamos chambeando duro para generar una nueva escenita independiente por estos rumbos. Después de un año exactito de no slamear físicamente, es algo bien bonito imaginar que asistes (aunque sea con cubrebocas) a un toquín en vivo con tus compas para escuchar música y beber caguamas frías hasta altas horas de la noche. Parecemos niños chiquitos; sentimos que estamos haciendo “historia” al realizar este pedo de manera presencial. Sin embargo, con todo este ir y venir de editadas, grabaciones, organización de shows, borracheras a medias, textos inéditos y demás mierda laboral, he tenido poco tiempo para descubrir y escuchar nueva música por mi cuenta. Si todo sigue cuajándose a este ritmo, descansaré un poquito hasta principios de abril. En fin, para esto se vive y uno se aguanta los berrinches (equis de).

A pesar de todos estos impedimentos, virus malignos para los que estamos bien metidos en la música como oficio cultural, siempre habrá alternativas, aceites anticorrosivos, para seguir coleccionando música en pequeños fragmentos y por pausas. Por este motivo, y aprovechando mis distracciones y encuentros fortuitos con los verdaderos recopiladores de la música independiente, decidí crearles esta nueva entrada periódica en la columna que llegará según su propio tiempo y necesidad: “Fonotecas virtuales anticorrosión”, espacio donde dedicaremos una semblanza y mini reseña a varios medios que seleccionan, editan y recomiendan música desde las trincheras más profundas del internet. Vamos a portarnos bien comunistas en estas entradas y van a ver que la mayoría de estos recopilatorios serán canales de YouTube (ahí están los tesoros más under).

Algo que me encanta de este tipo de cuentas es que son máquinas del tiempo hacia un pasado mucho más inesperado, atractivo y esperanzador. Y sí, puede que se escuche un tanto hiperbólico, pero creo que he aprendido más sobre los géneros que escucho gracias a estas cuentas que con las playlist de Spotify o las recopilaciones de disqueras en Bandcamp (que son mucho mejores que las de Spoti). Yo no soy mucho de escarbar música en YouTube por mi cuenta, pero este tipo de canales siempre logran acogerte de formas misteriosas y es casi como rendirles un culto instintivo. Ya saben que yo estoy más acostumbrado a buscar recomendaciones por amigos, usuarios anónimos y algoritmos suculentos, pero siento que estos usuarios son más “selectos” en su forma de compartir y desarrollar nichos y horizontes sonoros. Hay un gran abismo de diferencia en cuanto a su presentación y cierta complicidad cuando te metes de lleno a explorar el universo de rolas y artistas que se alojan en estos espacios. En síntesis, te sientes más querido y motivado para investigar por tu cuenta, algo que las listas prefabricadas todavía no pueden emular.

Así está la cosa: hoy no vine a recomendarles una banda como tal, sino un archivo intangible para conseguir buena música y, de paso, deprimirse-entusiasmarse. Dicho esto, me gustaría comenzar este rollo con How Nothing Feels[1], un perfil de YouTube con menos de 30 suscriptores que, desde hace un año, se ha convertido en una de las mejores bibliotecas sonoras de LPs, EPs, sencillos, demos y demás mierda auditiva para los vagabundos gustosos del screamo, el post-hardcore y el emo en general: puras bandillas chingonas y un aura melancólica que se adentra en lo más profundo de nuestros cerebros.

Este perfil sería el rey del emo subterráneo. A pesar de que tiene pocas reproducciones en cada video-rola, el/la que esté detrás de How Nothing Feels es un/a emo de vocación y un apasionado erudito de sus más perfectos exponentes. Una de las mejores cosas de How Nothing Feels es que comparte puro emo proto/neo-noventero que sólo conocería un especialista o un historiador. Sus videos son lo más parecido a una clase de historia de la música sin el tedio de la teoría. Nos vamos directo a lo físico-acústico: música under en su más alto nivel con bandas profanas, desconocidas y verguísimas. Desde lo tradicional como Empire! Empire! I Was a Lonely Estate, And So I Watch You From Afar, Quicksand y Mico hasta bandas más infravaloradas como Autumn Poetry, Weave, 125, Rue Montmartre, Bob Evans, Love, Claire, This Aint Vegas y muchas otras, How Nothing Feels es un golpe certero a las playlists efímeras y a la mercadotecnia del emo tal y como lo conocemos.

Mi primer encuentro con el canal de How Nothing Feels comienza a través de la banda Deltic 55, un grupo de shoegaze/emo/math rock con el que ya me había topado antes. Me metí al video de su rola Didcot, Newbury & Southampton Railway de pura casualidad y porque sólo existen un par de ellos relacionados con esta banda en todo YouTube. De ahí el resto es historia; fui descubriendo la verdadera naturaleza de este canal gracias a las constantes actualizaciones y desapariciones de su contenido. How Nothing Feels ha de subir, fácil, diez rolas a diario, y seleccionar cada una sí ha de llevarle algo de tiempo a menos que ya esté todo fríamente calculado y pre-colgado  (cosa que pienso sí es neta). De cualquier forma, este perfil es la mejor opción para adentrarnos a las guitarras-bajos sollozantes, las voces desproporcionadas o desaparecidas y los ritmos psico-depresivos de la antigua ola del emo.

Creo que es necesario hablar sobre cómo opera este usuario. Incentivando la búsqueda personal de quienes entran a escuchar sus videos, How Nothing Feels sólo publica una rola de un artista y de un álbum en específico. Jamás publica discos completos, y eso para mí es un gran logro didáctico para los huevones (como yo) que ya quieren toparse todo de una sentada. Negándose a desproporcionar su juego sonoro, el canal nos obliga a hacer una investigación propia si es que nos gusta una rola o artista en concreto. Lejos de ser una mamada o un acto de rapidez, esto es algo muy divertido y humano porque nos hace apasionarnos por esos sonidos bizarros, desinteresados y raquíticos del género. How Nothing Feels es sólo una probadita de todo lo que el universo emo puede ofrecernos, y aun así se convierte en un guía muy bien preparado y con grandes resultados lúdicos.

Mi mayor logro con esta cuenta ha sido descubrir y escuchar hasta el cansancio a Ribbon Fix, una banda de emo y post-hardcore de lo más triste que estuvo activa sólo de 1996 a 1998. Una belleza. Si Sunset In Reverse es la rola que nos ofrece este canal, buscar y toparte otras piezas de la misma banda como One Last Cigarette o Pssst sí te hace agradecer que existan este tipo de formatos. Está chido cuando alguien te pasa esta música “en vivo/en corto”, tipo en alguna fiesta neo-depresiva, pero hay algo en esta cuenta que me hacer sentir mucho más cercano a sus intenciones y a la forma en que desenvuelve su promoción sonora. Pocas personas cuelgan en internet a esas bandas que jamás traspasaron el umbral de los 90s, y How Nothing Feels es el ejemplo perfecto de cómo armar una fonoteca intangible con apenas unos rastros de lo mejor un género.

A este tipo de usuarios les debo la vida, literalmente. En específico, a How Nothing Feels le debo lo mejor que he escuchado en estos pocos meses para no andar bajoneado. El emo que comparte es de otro nivel, y siempre estaré agradecido por este héroe desconocido quien me enseñó que no todo se queda en lo “clásico”, llámese American Football, Pedro The Lion, u otra banda emo. Sí, está chido escuchar a los top del género y sus mutaciones pseudo desconocidas, pero nada mejor que dejarte arrastrar por otras corrientes esotéricas y encontrar diamantes en medio del barro. Generalmente el canal no postea álbumes que puedas encontrar en otros lados, pero cuando te ofrece el enlace directito a Bandcamp sí te hace un parote para conocer más música. Eso es parte de la magia de este tipo de personas: amigos invisibles que sólo nos unimos en la voz del otro; en este caso, un vato sad que está un paso más cerca de la luna o del vacío.


[1] Link directo al canal: https://www.youtube.com/channel/UC3GVBkjJd6W9fgW31qtW1ZA

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